Zaragoza, 20 jun (EFE).- Mientras el Ésera vuelve, poco a poco, a su cauce, instituciones y ciudadanos comienzan la evaluación de los daños producidos por la crecida del río en la comarca aragonesa de La Ribagorza y preparan la puesta en marcha del protocolo para que los damnificados pidan ayudas.
Según ha explicado a Efe el teniente de alcalde de Benasque, Javier Abadía, esta misma tarde, en la reunión de coordinación que tendrá lugar en el municipio, se pondrá en marcha el protocolo de actuación y se abrirá una oficina de atención ciudadana.