Unos jóvenes durante la inauguración de la exposición temporal "Final Fantasy: The Exhibition Discovering the legacy of Final Fantasy", en OXO Museo del Videojuego, de Málaga .EFE/Jorge Zapata

“Final Fantasy”, que enamora a millones de jugadores, abre su primera exposición en Europa

José Luis Picón | Málaga (EFE).- “Final Fantasy”, la saga de videojuegos que desde 1987 ha enamorado a millones de personas en todo el mundo, ofrece en el OXO Museo del Videojuego de Málaga un recorrido por sus dieciséis títulos en la primera exposición oficial producida desde Japón que se puede contemplar en Europa.

Para Jaime González, director de Marketing de Productos en España de Square Enix, desarrolladora de la saga, se ha establecido “un puente entre Japón y Málaga” con esta exposición interactiva que, desde las primeras entregas, ofrece “un viaje que ha conmovido durante muchos años”.

Lo que a su juicio hizo distinta a esta saga fue, “desde las primeras entregas, establecer el poder de la narrativa y crear mundos independientes en toda la serie para que se pudieran contar distintas historias”, explica González a EFE.

“La construcción de personajes, de alguna manera, se estrenó a través de ‘Final Fantasy‘. Toda la riqueza a nivel narrativo de otros videojuegos viene de esta saga, a la que debemos mucho por su tremendo valor narrativo, más allá de sus mecánicas jugables complejas y profundas”, añade.

Aunque la saga principal tiene dieciséis títulos, la serie completa tiene más de doscientas entregas, que suelen compartir elementos “como los cristales o la magia”.

El XVI “es una puerta de entrada y el primer ‘Final Fantasy’ con un volumen interesante de gente nueva, porque en las últimas entregas se trata de empezar a invitar a nueva gente”.

Ocasión única

En este sentido, considera que la exposición en el OXO Museo, en la que se ofrece al visitante jugar a las distintas entregas con los dispositivos originales para los que se vendieron, es “una activación perfecta para todo esto, porque invita a familias y niños para que se interesen por historias que son aventuras muy ricas en detalles”.

Considera “una ocasión única y extraordinaria” esta muestra y aboga por tomarse “un tiempo para meditar lo que ha ocurrido aquí, porque es histórico en Europa y, a nivel global, ha habido solo dos o tres exposiciones en 36 años”.

Es una exposición “para toda la familia” en la que “todo el mundo encontrará un hueco para ver lo que más le gusta de la saga”, como el espacio interactivo, la música o el arte, y un padre que ya conozca la serie “podrá traer a sus hijos y acompañarles en ese viaje”.

Según González, “Final Fantasy” tiene futuro, porque “se hace muy bien lo de dejar respirar a la saga, pasan varios años entre cada nueva entrega y es una de las claves estratégicas de todo esto”.

Corpóreos físicos únicos

Su parte favorita de la exposición es la dedicada a “los corpóreos físicos, que son únicos en el mundo y a escala real, como los de la espada de Cloud de ‘Final Fantasy VII’ o la ametralladora de Barret, su compañero en esa entrega”.

Resalta que han tenido “la gran suerte” de contar con la colaboración del coleccionista madrileño Juanjo Asensio, que “ha cedido de manera desinteresada y altruista lo que es su pasión”, al prestar algunas de las piezas “de un camino de vida que ha hecho al lado de la saga”.

El propio Juanjo Asensio, que impulsa la mayor comunidad en habla hispana de la saga, explica a EFE, mientras recorre la muestra, que, a finales de los años 90, su padre le regaló “Final Fantasy VII” y desde ese momento se metió en un mundo que le “enamoró”.

Ahora, su colección consta de unos 3.000 objetos relacionados con la saga, entre bandas sonoras, figuras, juegos o artículos de “merchandising”.

Aunque se “enganchó” con la entrega VII, empezó a coleccionar objetos de títulos anteriores, que ahora guarda en su casa, muchos de ellos guardados por razones de espacio.

La “joya” de su colección expuesta en Málaga es el ukelele firmado por numerosos compositores de la saga. “Por sí mismo, el ukelele ya es una pieza limitada, y con las firmas me han llegado a ofrecer 10.000 euros por él, pero no lo vendo”, asegura. EFE