Dorantes: Quiero que el público sienta lo que yo al abrir cajones de mi vida

Eva Ruiz I Sevilla, (EFE).- El pianista y compositor flamenco David Peña Dorantes quiere que el público sienta lo que él «al abrir los cajones de la existencia y empezar a rebuscar los recuerdos» y para ello, después de más de 20 años de carrera, ha explorado una nueva vía, grabar un concierto en directo y en solitario con su piano.

«Son muchas primeras veces», dice Dorantes (Lebrija, 1969) entre ilusionado y nervioso en una entrevista con EFE sobre el escenario de la Fundación Cajasol, solo minutos antes de abrir las puertas a los espectadores con los que quiere «compartir todo aquello que me ha hecho sentir durante mi vida y llevarlo al mundo sonoro», afirma.

Presentación de «Identidad» en Madrid y Tenerife

«Todo lo que yo sienta es lo que la gente que esté aquí sentada va a sentir», explica el artista, que en los dos últimos años ha rodado en los escenarios las piezas que componen su trabajo «Identidad» hasta decidir que había llegado el momento de plasmar esa actuación en un álbum, que se presentará digitalmente el próximo día 22 en Madrid y en formato de soporte el 8 de noviembre en Tenerife.

Dorantes disfruta «haciendo en cada sitio una especie de fotografía del momento», improvisando en un 80 por ciento de cada contacto con sus seguidores, a quienes va contando que la rondeña «La hazaña» refleja sus aventuras de niño en bicicleta por Lebrija o que «La puerta» recoge por alegrías lo que sintió al ver a su padre entrar en casa con una vieja pianola de caoba del 19.

Esa improvisación le lleva en este concierto a tocar como un cajón flamenco el interior del piano, un instrumento sobre todo acústico con el que casi nunca usa micrófono porque quiere que «suene tal y como es, que la madera, las cuerdas, lleguen al oyente puro», en un ejercicio en el que intenta «aprender y a la vez aportar sabiduría».

Una identidad que nunca muere

El pianista -sobrino del cantaor Juan Peña «El Lebrijano» y reconocido con numerosos galardones en todo el mundo- cuenta que la idea de este álbum nace «del tiempo de hermetismo que hemos pasado».

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El pianista flamenco David Dorantes durante una entrevista con EFE con motivo de la grabación en Sevilla de su primer disco en solitario, «Identidad», ayer tarde en el auditorio de la Fundación Cajasol de Sevilla. EFE/ Raúl Caro/Archivo

«Al estar encerrado empiezo a convivir conmigo mismo, a conocerme más. Ahí empiezo a darme cuenta de quién soy yo y al final eso es mi identidad», detalla Dorantes, que añade que es «una identidad que nunca muere y siempre está en evolución. Incluso después de morir uno, sigue la identidad».

Cree que el público – que adorna la grabación con ‘olés’ y gritos de ‘qué bonito’- ha cambiado en estos dos años. «Es mucho más sensible, necesita sentir, que le abran puertas y apearse un poco de la actualidad y poder ver otros paraísos durante los momentos en los que les ofreces la música», asegura. «La música tiene la capacidad de calmar, es una especie de anestesia».

Reconoce además que todo lo ocurrido en este tiempo también le ha afectado, personal y profesionalmente. «A mí me afecta y a mi música también, porque es como una extensión mía. Mi música se tiñe de actualidad y de cosas que están pasando, desde la pena hasta la incertidumbre, todo».

Mucho por hacer

En «La ciudad» narra por tangos la etapa en la que comenzó a salir de su tierra y a conocer «otras formas, costumbres, sabores» y a «compartir con músicos que te aportan, convivir a través de los sonidos, del corazón y del alma». Abierto siempre al «mestizaje», el artista se confiesa «muy respetuoso con el templo de la creatividad de cada persona y lo que puede aportar cada uno».

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El pianista y compositor flamenco David Peña Dorantes (Lebrija, 1969), durante un concierto en la Fundación Cajasol de Sevilla. EFE/ Raúl Caro/Archivo.

Esa creatividad, dice, es lo que más le interesa. «Fíjate la cantidad de sonidos que hay en el mundo», afirma con entusiasmo, para poner como ejemplo que en su casa tiene un tendedero de aluminio que suena «increíble» y que suele incluir en sus discos. «El sonido es lo importante, no el instrumento», opina.

Resalta «la cantidad de variaciones y posibilidades que tiene el mundo sonoro» y apuesta por «ser creativo y poder usar lo que sea y, por supuesto, convivir con otros lenguajes y disciplinas musicales».

En ese amplio campo asegura que le queda mucho por descubrir. «Hay muchas cosas que me quedan por hacer y gracias a Dios que es así. Me queda por hacer todo aquello que se me ocurre en el momento. Empiezo a ser creativo y cuando viene una idea eso es lo que toca ahora, entonces lo hago».

De momento a Dorantes le espera a la vuelta de la esquina la gira con este trabajo grabado en directo, en la que ya tiene previstas citas europeas como Francia o Alemania «en salas de música clásica, de madera, sin microfonía ninguna» y ante la que se confiesa «ilusionado». EFE

Edición Web: Luis Ortega