«La Húngara», la mejor biblioteca escolar de Andalucía es feminista

María José Romero I Jerez de la Frontera (Cádiz), (EFE).- Volúmenes de Federico García Lorca, Jane Austen, Antonio Machado o Virginia Wolf nutren el extenso catálogo de “La Húngara”. Se trata de la biblioteca con nombre de mujer del IES Santa Isabel de Hungría, de Jerez de la Frontera (Cádiz), reconocida con el Primer Premio a la Mejor Biblioteca Escolar de Andalucía 2022.

Convertido en centro cultural y punto de encuentro, “La Húngara” tiene “el mundo en sus manos” e invita al alumnado a bucear entre los 10.000 libros que forman parte de su catálogo.

Entre tanto clásico ilustre, también hay espacio para la narrativa actual de Federico Moccia o J.K. Rowling y para otros formatos como la novela gráfica y el manga, uno de los géneros más solicitados.

“Ellos nos enseñan a descubrir a autores que no conocíamos y nos sugieren títulos que les interesa leer”, explica a EFE Silvia Susana Valero Peña, directora del centro, sobre el buzón de sugerencias donde el alumnado pide libros para añadir a su largo catálogo.

El proyecto se inicia en 2020

En 2020, poco antes de la pandemia, un grupo de profesores comienza este proyecto, digitalizando su catálogo y dando el salto a las redes sociales para convertir en “una influencer” a esta “Húngara”. La idea fomenta actividades originales, creativas y que animan a la lectura.

Su nombre no es casual. Hace un guiño a la santa que da nombre al centro, tiene la “fuerza y sabor flamenco” del barrio de Santiago que la acoge y lleva nombre de mujer. Todo porque este es un centro feminista que apuesta cada año por la visibilidad de las mujeres en todos los ámbitos. No en vano, su logo es el de una mujer cuyo pelo está formado por nombres de escritoras como Gloria Fuertes, Virginia Wolf o Adela Turín.

En la biblioteca hay un rincón flamenco, estanterías dedicadas a la poesía, el teatro, la ecología y también para el feminismo, con su “rincón violeta”, donde se encuentran ensayos sobre este movimiento y obras actuales como “Las chicas son guerreras”, de Irene Cívico.

Su compromiso con la perspectiva de género les ha valido para alzarse con este premio andaluz que aceptan con entusiasmo, pero con la seguridad de que es un premio “merecido” en un ámbito en el que “hay muy buenas bibliotecas en la ciudad de las que hemos aprendido mucho”, señala Silvia Valero.

Fomentar la lectura entre el alumnado

Este premio es “un reconocimiento a un trabajo en equipo muy bien coordinado” y a un proyecto “muy ambicioso” que utiliza todos los recursos a su disposición para fomentar la lectura entre su alumnado, afirma la directora.

Esta sala a veces se queda pequeña para “La Húngara” y sale de su espacio físico para expandirse por todo el centro y “salir al patio”. El objetivo es acercar sus libros a esos estudiantes que no se atreven o no quieren ir a la biblioteca, pensando que no es un lugar para ellos.

Halloween, San Valentín, la Feria del Libro, el 8M, cualquier efeméride es buena para sacar los libros a la calle y que llegue al máximo de estudiantes posibles.

Miriam García, profesora del centro y “bibliotecaria” de “La Húngara” rompe con los falsos mitos y asegura que a los jóvenes sí les gusta leer. «Pero quieren hacerlo en un sitio agradable, bonito y cómodo”. Aquí, “muchos se encuentran, se conocen y se juntan con quienes tienen inquietudes parecidas”, añade.

Actividades relacionadas con la literatura

Rodeada por sus “húngaros y húngaras”, como ella llama a su equipo, la biblioteca escolar va mucho más allá del préstamo de libros. A lo largo del curso celebran exposiciones relacionadas con la literatura, días temáticos, representaciones teatrales, presentaciones de libros o charlas y coloquios.

“Con recursos propios y buena voluntad se ha hecho todo lo que hemos podido”, asegura García. Además, se muestra feliz por un premio que reconoce el trabajo no solo de ella sino de todo el profesorado y el alumnado que colabora en estas acciones literarias.

“La Húngara” ha sido reconocida con el Primer Premio a la Mejor Biblioteca escolar de Andalucía por “su plena integración en el plan del centro educativo, difundiendo las actividades de proyección sociocultural con perspectiva de género. También creando espacios específicos para apoyar y promocionar los programas y proyectos del centro”, como detalla el acta de la Consejería.

Un premio dotado con 5.000 euros

Con el dinero del premio, dotado con 5.000 euros, García espera poder renovar la «zona de lectura» de esta sala. También tener presupuesto para seguir realizando actividades que fomenten la lectura entre su alumnado.

Uno de los retos de la biblioteca es mantener este “entusiasmo” y abrirse de nuevo a las familias. “La pandemia cerró nuestras puertas, las abrió de forma virtual pero físicamente queremos que vuelvan a abrirse y que las familias del alumnado regresen a este espacio”, desea Valero. EFE

Edición Web: Luis Ortega