La Toma de Granada conmemora sus 531 años

Granada, (EFE).- Miles de personas han participado este lunes en la celebración de La Toma de Granada, una tradición para conmemorar el 531 aniversario de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos que se retoma tras dos años de parón por la pandemia y con un tono de insultos rebajado.

La céntrica Plaza del Carmen de Granada ha lucido, al igual que otros 2 de enero, como un tablero de ajedrez en el que se han enfrentado partidarios y detractores de La Toma, bandos aferrados a banderas de España, de Andalucía y de Granada distribuidos por subgrupos.

En este espacio abierto para facilitar el paso, frente a años anteriores en los que la Plaza amanecía casi blindada, se han repetido los insultos y reproches de años anteriores, aunque con un tono menos virulento.

La celebración de La Toma ha reconquistado este año la normalidad perdida en las dos últimas ediciones para recordar el 531 aniversario de la entrega de la ciudad a los Reyes Católicos.

Desfiles de la Legión

Esta efeméride ha vuelto a evidenciar la disparidad de opiniones ante esta fiesta en la que han resonado de nuevo lemas contra la izquierda, vítores a la legión y críticas a una fiesta que parte de los participantes ha tildado de racista.

Autoridades civiles y religiosas de la ciudad en la tradicional ofrenda floral en el sepulcro de los Reyes Católicos, en el día en el que Granada celebra su tradicional Día de la Toma. EFE/ Pepe Torres.

Los desfiles de la Legión han propiciado los principales intercambios de gritos antes de las 11.30 horas, momento en el que la corporación bajo mazas ha iniciado esta fiesta cívico-religiosa para dirigirse a una Capilla Real blindada y acordonada.

El acto ha contado con un fuerte dispositivo de seguridad formado por policías locales, agentes de la Policía Nacional y antidisturbios en una fiesta que ha acabado sin incidentes.

El séquito, ataviado con trajes de época de los últimos seis siglos, se ha dirigido junto a concejales y representantes de otras administraciones hasta la Capilla Real, donde yacen los restos de los Reyes Católicos, para hacer una ofrenda floral.

Durante la celebración religiosa, que este año ha oficiado el arzobispo coadjutor de Granada, José María Gil Tamayo, Granada ha rebajado el tono de los insultos de años anteriores en una jornada inestable en la que se han abierto algunos paraguas.

«Granada, Granada, Granada…»

El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, ha explicado que hoy se recuerda «parte de la historia de esta ciudad y de Europa» y ha dicho que La Toma se afronta «desde el entendimiento, el respeto y la convivencia».

Toma de Granada
El pendón real a su salida del Ayuntamiento en el día en el que Granada celebra su tradicional Día de la Toma, una fiesta que conmemora la Toma de la ciudad por los Reyes Católicos después de la rendición del Rey de Granada Boabdil. EFE/ Pepe Torres

«Hoy la celebramos con organización, con respeto y con cierto espacio para que todo el mundo opine», ha añadido Cuenca.

Tras la interpretación de los himnos de Granada, Andalucía y España, la concejal Eva Martín ha tremolado el estandarte y desde el balcón ha repetido tres veces y como marca la tradición el «Granada» al que los asistentes han respondido con el también tradicional «¿qué?».

El ceremonial se ha cerrado repitiendo la leyenda: «Granada, Granada, Granada, por los ínclitos Reyes de España don Fernando V de Aragón y doña Isabel I de Castilla. Viva España, Viva el Rey, Viva Andalucía, Viva Granada».

Por su parte, la Plataforma Granada Abierta ha celebrado una Toma alternativa con un recuerdo a Federico García Lorca, Carlos Cano y Mariana Pineda llena de música y versos en la que han pedido otro tipo de celebración más integradora y menos «retrógrada y racista». EFE