Moreno suaviza su llamada a empresas catalanas: «Fue para llamar la atención»

Barcelona (EFE).- El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha suavizado el llamamiento que realizó a empresarios catalanes para ubicar su sede en Andalucía y ha matizado que lo hizo «irónicamente» para «llamar la atención», ya que su intención es que las empresas de Cataluña se animen a «expandirse» en su comunidad.

El 20 de septiembre Moreno alentó a los empresarios catalanes a trasladar su sede a Andalucía, después de que su ejecutivo aprobara una rebaja fiscal y la supresión del impuesto de patrimonio.

Pero en una conferencia esta tarde en Barcelona organizada por el diario La Vanguardia, bajo el título «Andalucía, un nuevo liderazgo» y en la que ha presumido de los principales ejes de su modelo político y económico, Moreno ha asegurado que ese llamamiento fue «de corte irónico». «Quería llamar la atención y conseguí mi propósito, no me arrepiento en absoluto», ha afirmado.

«¿Vamos a deslocalizar empresas de Cataluña? Es evidente que eso no va a pasar. Una empresa no se desarma y se va a otra comunidad, salvo que pasen cosas muy graves. En el caso de Andalucía creemos que hay muchos proyectos en Cataluña que quieren ampliarse y expandirse», ha argumentado.

Potencial de Cataluña

El mandatario andaluz ha ofrecido así a su comunidad como un territorio «muy fiable, amable fiscalmente, con un diálogo y paz social muy importante, estabilidad política e institucional y un gobierno proactivo a todo el que quiera invertir en nuestra tierra».

Además, ha asegurado que él no quiere que Cataluña «pierda potencial», ya que él quiere que esa comunidad sea «líder», aunque ha reprochado al gobierno de Pere Aragonès (ERC) que esté haciendo «todo lo contrario» para conseguirlo, con «más burocracia que nunca, un infierno fiscal» y «aislándose en un mundo global».

Por ello, ha insistido en que su ofrecimiento a las empresas catalanas se ciñe a invitarles a «expandirse» en Andalucía. «Nunca con ánimo de dañar a Cataluña», ha recalcado, después de que hace un mes recibiera duras críticas de la Generalitat e incluso reproches del PSC o de la patronal Foment.

Con ese objetivo, ha defendido el anuncio de abrir en Barcelona una delegación de Andalucía, para así facilitar las relaciones comerciales entre ambas comunidades, promover la cooperación empresarial y reforzar los vínculos culturales, emocionales y sentimentales. «Llegamos tarde, deberíamos llevar muchos años trabajando en Barcelona», ha admitido el dirigente popular.

El presidente andaluz, Juanma Moreno, durante un acto en Barcelona. EFE/Quique García

Apuesta por una «hermandad» entre Andalucía y Cataluña

Tras hacer un repaso histórico a los vínculos entre ambas comunidades, en su caso incluso de carácter personal (sus padres emigraron a Cataluña, comunidad en la que él nació antes de que regresaran de nuevo a Andalucía y donde tiene varios familiares aún), Moreno ha tenido la mano a Cataluña como territorio «hermano».

«Estamos dispuestos a hacer cosas junto a Cataluña, desde la cooperación leal entre territorios hermanos. Cataluña y Andalucía son piezas clave para el futuro de España. Nos debemos mirar, acompañar y complementar más, no podemos ser ajenas una a la otra», ha señalado.

Pero aunque el presidente de la Junta de Andalucía ha dicho que él hará todos los esfuerzos para que «esa hermandad sea lo más fuerte posible», ha lamentado que la política de la Generalitat y de Aragonès sea «encerrarse y no tener relaciones institucionales con el resto». «Aislado, en este mundo, vas a progresar poco», ha advertido.

Carga contra Sánchez por los indultos y elogia a Feijóo

Por otro lado, Moreno se ha referido al posible indulto del Gobierno al expresidente socialista andaluz José Antonio Griñán, condenado por el caso ERE, y ha recordado que el barómetro publicado este lunes por la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra) señala que «uno de cada diez andaluces está en contra».

«Puedo entender, en términos humanos, que la familia pida el indulto. Es un señor de edad avanzada que lo ha pasado mal psicológicamente. Pero la justicia tenemos que cumplirla si queremos ser un Estado serio. Sería incomprensible», ha afirmado.

Como también ha censurado los indultos «políticos» a los líderes del proceso independentista, acusando al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de «usar todos los instrumentos del Estado para hacer política en beneficio de él mismo. Usa el poder de forma maniquea. Tengo mucho respeto al PSOE -ha dicho-, pero muy poco al sanchismo».

Ha considerado pues que aquellos indultos «no fueron para ayudar a pacificar la sociedad catalana, sino para seguir siendo presidente», algo que ha considerado que está haciendo «igual» con la posible reforma del delito de sedición, con la que Sánchez busca «sacar adelante los presupuestos y seguir con la gobernabilidad del país».

En contraste, ha elogiado al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, «convencido» de que será presidente del gobierno por su perfil de «gestor experimentado» y representante de la «política amable capaz de concitar acuerdos: es el líder oportuno en el momento oportuno». EFE

Edición Web: Fátima Santos