Nietos de Blas Infante y Raisuni reeditan la cita de sus abuelos en Marruecos

Alfredo ValenzuelaISevilla (EFE).- Blas Infante visitó Marruecos en 1924 y se entrevistó con Mulay Ahmed Raisuni, uno de los líderes marroquíes y aspirante al trono del país, y casi un siglo después, su nieto Alejandro Delmás ha reproducido aquella visita.

El otro protagonista de esta cita ha sido el sobrino-nieto de Ali Raisuni, miembro del Consejo Personal de Mohamed VI como asesor cultural.

Blas Infante Pérez, considerado Padre de la Patria Andaluza por el Estatuto de Autonomía de Andalucía, asesinado en agosto de 1936 en Sevilla por el bando sublevado, visitó también Marruecos en 1928.

Esa visita fue para, como en aquel primer viaje, «tratar de encontrar y reponer los lazos culturales que unen al Norte de Marruecos con la cultura andalusí».

Así lo ha explicado a EFE a la vuelta de su viaje Alejandro Delmás, quien ha destacado el interés de su abuelo por «establecer una personalidad propia ‘andalusí'».

Casi cien años después de la primera visita de Infante al Norte de Marruecos y al Rif, su nieto Alejandro, hijo de María de los Ángeles Infante -presidenta de la Fundación Blas Infante- volvió a establecer en Xauen lazos con Ali Raisuni, sobrino-nieto del sultán Mulay Ahmed Raisuni.

Según su nieto, el inspirador del andalucismo, visitó en Agmat la tumba de Almutamid, último rey musulmán de Sevilla, además de otras ciudades como Tetuán, Larache, Tánger y, muy probablemente, Xauen, la llamada ‘Ciudad Santa'».

Zona de guerra

En 1924 el norte de Marruecos vivía en una situación de guerra con centro en el Rif, donde España y Francia chocaban militarmente con las cábilas sublevadas por el líder rifeño Abd el-Krim Khattabi.

Este también se enfrentó con Mulay Ahmed Raisuni, sultan de la Yebala, la zona entre Tánger y el Rif.

Infante estableció contactos con el propio Raisuni, que se movía entre Xauen, Asilah y, al final de sus días, Tamassint, donde murió en abril de 1925.

Delmás ha señalado que la película «El Viento y el León», de 1975, del director John Milius recrea la figura de Raisuni protagonizada por Sean Connery.

Ha explicado que Abd el-Krim acusaba a Raisuni de haberse aliado con los españoles, aunque un sobrino del citado rey de la Yebala, Mustafá Raisuni, también fue confinado en las islas Chafainas, en 1926.

«Si hablamos de Al Andalus es lógico que hablemos de Marruecos y si hablamos de Marruecos es lógico que hablemos de Al Andalus» fue una de las frases que Ali Raisuni dijo al nieto de Blas Infante.

Civilización andalusí


«En el preámbulo de la Constitución de Marruecos se reconoce la civilización andalusí… Blas Infante fue asesinado por el bando de Franco, del mismo modo que también lo fueron muchos marroquíes en Xauen, Tetuán, Larache, Alhucemas, Nador y todo el Norte de Marruecos», señala también Ali Raisuni en su reunión con el nieto de Blas Infante.

Delmás presentó a Ali Raisuni el ejemplar del «Korán» personal de Blas Infante, una edición de 1920-, anotado por el propio Infante con inscripciones de su puño y letra como «un código religioso que ha sido generalmente aceptado, ha de contener principios para todos los gustos» o «en todos nace la criatura nueva; aquellos en quienes permanece, esos son los elegidos».

En localidades de la zona como Tetuán y Larache hay barrios enteros de descendientes de andalusíes que abandonaron Sevilla y Granada cuando se culminó la Reconquista, y es una población que conserva buena parte de su patrimonio cultural.

La biblioteca que la familia Raisuni mantiene en Xauen, en su vivienda datada en 1471, es la segunda más importante en Marruecos, después de la Biblioteca Real y cuenta con documentos de hasta el siglo XVI.

Ali Raisuni también se ofreció restaurar el ejemplar del «Korán» de Infante y recordó la visita a Xauen de otro andaluz ilustre, el poeta Federico García Lorca.

Además, el erudito marroquí calificó a Blas Infante como «pensador y estudioso que se carteaba con Mahatma Gandhi, otro hombre de paz» y de este modo, un siglo más tarde, las familias Infante y Raisuni volvieron a encontrarse en la ‘Ciudad Santa’ de Xauen. EFE