Escribá se confiesa muy identificado con el proyecto del Real Zaragoza

Zaragoza (EFE).- Fran Escribá, nuevo entrenador del Real Zaragoza, ha señalado que cuando le explicaron el proyecto de la nueva propiedad del club se sintió muy identificado con él.

«Fue una reunión larga porque hablamos mucho. Yo ya iba muy ilusionado con la llamada del Real Zaragoza. Es un club al que me gustaba venir. Hablamos del proyecto y de todo y me sentí muy identificado porque me gustaría participar en llevar al Zaragoza a donde se merece», ha explicado en la rueda de prensa de su presentación.

El anterior entrenador, Juan Carlos Carcedo, fue cesado por la nueva propiedad del Real Zaragoza después de quince jornadas en el cargo, algo que, por otra parte, tampoco es extraño en las últimas campañas del conjunto ‘blanquillo.

El Zaragoza volverá a Primera

Este martes, el nuevo preparador, valenciano, ha opinado que el club tiene categoría de Primera División y que se tardarán los años que sea pero que todos están convencidos de que se conseguirá el ascenso a la máxima categoría del fútbol español.

Sobre la situación actual del equipo, a dos puntos del descenso, ha señalado que la Segunda División es «muy complicada» por igualdad que reina ya que «cualquiera le puede ganar al cualquiera».

Escribá opina que para que el equipo rinda es fundamental que funcione el bloque: «debemos conformar un bloque, un equipo compacto, con equilibrio y ordenado y luego vamos a ver hasta dónde llegamos. Miramos hacia arriba, queremos ser positivos».

Un equipo que merece tener más puntos

El preparador zaragocista cree que el equipo merece tener más puntos de los que tiene en la clasificación y que tiene la capacidad para ganar por lo que si se hacen bien las cosas debe aspirar a mirar hacia arriba.

Fran Escribá, nuevo entrenador del Real Zaragoza. EFE/ Toni Galán

Preguntado por su adaptación a la Segunda División, ya que la mayor parte de su carrera la ha desarrollado en Primera, ha explicado que cuando estuvo en el Elche, en su única experiencia hasta entonces en Segunda, el equipo lideró la clasificación toda la Liga y logró el ascenso.

«Mi única experiencia es muy positiva. Entonces conocía menos la categoría que ahora y no me da miedo porque ahora la conozco más y sé que podemos hacer bien las cosas», ha asegurado.

Sobre el rendimiento de la plantilla y la falta de gol del equipo hasta ahora ha apuntado que cuando las cosas no salen bien todos son un poco peores.

«Marcar es una responsabilidad colectiva. Debemos mejorar los números en ataque porque llevamos pocos goles a favor. Puede que no tengamos un gran goleador pero sí que hay jugadores que pueden aportar un buen numero de goles y ser más competitivos», ha analizado.

La primera opción

El nuevo entrenador del Real Zaragoza, Fran Escribá, posa junto al director general del Zaragoza, Raúl Sanllehí. EFE/ Toni Galán

El director general del Real Zaragoza, Raúl Sanllehí, ha señalado que el nuevo entrenado era «la primera opción» para sustituir al destituido Juan Carlos Carcedo.

«Dentro de la lista de candidatos era la primera opción y había cierta urgencia en tomar la decisión. No queríamos dejar al equipo sin un comandante y pensamos que había que ir a por la primera opción directamente y no esperar a otras posibilidades», ha explicado en rueda de prensa.

Sanllehí ha desvelado que la reunión con el nuevo técnico había durado unas siete horas, que acabaron de madrugada pero que finalmente llegaron a un acuerdo.

Un plan de cura que convence

El director general ha apostillado que Escribá le hizo una radiografía del equipo «bastante acertada» y «un plan de cura» que le convenció. A este respecto ha apuntado que el grupo inversor está «absolutamente comprometido» con el club y no solo a corto plazo.

«El proyecto no es cortoplacista y queremos hacerlo de manera sostenible, con profesionalidad y con rigor. Es un proyecto de ascenso pero no quiere decir que solo sea eso lo que nos rige. Es un camino en el que Fran Escribá nos va ayudar», ha asegurado.
Sobre el cambio de técnico ha destacado que los resultados y la situación del equipo hacían que se necesitara una «reestructuración radical».