El buque de Salvamento Marítimo Guardamar Polimnia rescató el domingo a 166 kilómetros al sur de Gran Canaria a 51 inmigrantes, 42 hombres y 9 mujeres, que fueron trasladados al muelle de Arguineguín. EFE/ Elvira Urquijo A.

Los migrantes corren cada vez más riesgos en la Ruta Canaria: en neumática desde 450 kilómetros

Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Los 51 migrantes rescatados este domingo por la Guardamar Polimnia al sur de Gran Canaria habían salido desde Dajla (sur del Sahara) a bordo de una lancha neumática, lo que supone una travesía de unos 450 kilómetros sin precedentes para ese tipo de embarcaciones de goma en la Ruta Canaria, han indicado a EFE fuentes de los servicios de emergencia.

Los responsables de Salvamento Marítimo llevan tiempo preocupados por la generalización del uso de las neumáticas entre los migrantes que se aventuran a la Ruta Canaria, porque no son barcas preparadas para navegar en el Atlántico, en océano abierto, con olas que suelen superar su francobordo (su altura emergida) y en condiciones duras de corrientes y vientos que empujan hacia el suroeste.

Hasta el momento, las lanchas de goma se estaban viendo en las travesías más cortas, en los cruces desde Tarfaya (Marruecos) o El Aaiún (Sahara) hacia Lanzarote o Fuerteventura, que comportan un recorrido de 100 a 130 kilómetros (como ha sido el caso de varios rescates este fin de semana), con algunas excepciones en 2022 desde Bojador (Sahara), a unos 200 kilómetros de distancia de Maspalomas (Gran Canaria) y 210 de Morro Jable (Fuerteventura).

Sin embargo, los 42 hombres y nueve mujeres socorridos este domingo por la Guardamar Polimnia aseguran haber salido desde Dajla, ciudad del sur del Sahara que está a 450 kilómetros de distancia de Gran Canaria y desde donde suelen partir con frecuencia migrantes hacia Canarias, pero siembre en barcas de madera (pateras), más sólidas, con mayor francobordo y mejor preparadas para mar abierto.

Llegada al puerto de Arguineguín de los 51 inmigrantes rescatados el domingo a 166 kilómetros de Gran Canaria en una lancha neumática. EFE/Elvira Urquijo Á.

Si es cierto el punto de partida que han manifestado esas personas a los sanitarios de Cruz Roja que los atendieron este domingo en Arguineguín o el que dieron sus familiares a las ONG que alertaron de su salida, el mismo, Dajla, el rescate de este domingo indica que los migrantes están corriendo cada vez mayores riesgos en una ruta que ya está catalogada por Naciones Unidas como la más peligrosa del mundo, por su alta mortalidad.

Hay algunos indicios que lo corroboran: su rescate se produjo este domingo en un punto del océano alejado 90 millas naúticas (166 kilómetros) de la tierra más cercana: Gran Canaria, al norte, y cabo Bobajor, al este, según los datos recabados por Salvamento.

Pero se da la circunstancia de que un mercante danés en ruta hacia Mauritania, el “Malik Arctica”, la había visto más al sur dos días antes, el 3 de febrero, y ya alertó entonces a Salvamento Marítimo.

La neumática llevaba solo un motor fueraborda de 25 caballos; o lo que es lo mismo, la potencia de una moto de ciudad, pero para desplazar más de tres toneladas de carga (51 personas a 60 kilos de promedio cada una, sin contar el peso de la barca, ni del combustible ni del propio motor).

Por eso, las fuentes consultadas por EFE en los servicios de emergencia consideran casi un “milagro” para esas personas que hayan aguantado más de tres días a flote en el Atlántico en esas condiciones, con la fortuna añadida de que un mercante en ruta los viera y facilitara una posición aproximada que permitió a los aviones de Salvamento rastrear la zona. EFE