El pacto rechaza las enmiendas de CC y PP al presupuesto porque Canarias está «en buenas manos»

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- El pleno del Parlamento de Canarias ha rechazado con los votos de los grupos que apoyan al Gobierno las dos enmiendas a la totalidad a los presupuestos autonómicos de 2023 presentadas por CC-PNC y PP, que obtuvieron 36 votos en contra, 32 a favor y dos abstenciones.

Ambos grupos enmendantes propusieron más rebajas fiscales, en un debate en el que el vicepresidente del ejecutivo y consejero de Hacienda, Román Rodríguez, defendió que, en una legislatura caracterizada por varias crisis sin precedentes, Canarias está «en buenas manos».

Votaron a favor de las dos enmiendas CC-PNC, PP y la diputada del grupo Mixto Vidina Espino, y en contra PSOE, NC, SPC y ASG. Se abstuvieron Ricardo Fernández de la Puente, de Ciudadanos, y Sandra Domínguez, diputada no adscrita.

El presupuesto de Canarias prevé un gasto de 10.180 millones de euros para 2023, un 11,9% más que en 2022, con 7.478 millones para gasto social, 1.764 millones de euros para inversión y una rebaja fiscal «selectiva» de 100 millones de euros para rentas medias y bajas, a razón de 105 euros por contribuyente de ahorro medio, expuso Román Rodríguez.

Tanto José Miguel Barragán, de CC-PNC, como Manuel Domínguez, del PP, defendieron mayores rebajas fiscales en sus respectivas enmiendas a la totalidad, entre ellas una rebaja temporal del IGIC al 5% como parte de un «alivio fiscal» coyuntural para compensar los efectos de la elevada inflación.

Román Rodríguez replicó que solamente la rebaja del IGIC propuesta tendría un coste de 500 millones de euros, a los que se sumarían otros 332 millones en los que evaluó la propuesta de rebaja del IRPF de Coalición Canaria, 832 millones de euros en total que habría que financiar con endeudamiento.

«No necesitamos endeudarnos, ya tenemos los presupuestos más expansivos de la historia, sin subidas fiscales y rebajando la deuda»; lo que plantean «no lo plantea nadie», es «pasar por la derecha a la derecha española», afirmó Román Rodríguez.

José Miguel Barragán calificó el presupuesto de «mejorable», en un escenario de crecimiento económico y del empleo que reconoció, pero señaló que su grupo ha tenido que enmendarlo a la totalidad por la falta de disposición del Gobierno a dialogar sobre sus propuestas, que pretenden «atenuar» los efectos de la inflación y anticiparse a los escenarios económicos menos optimistas.

Detalló las propuestas de «alivio fiscal coyuntural» para que las familias y empresas puedan soportar mejor los efectos de la inflación y ante la evidencia de que el Gobierno está «recaudando más que nunca», como la rebaja del IGIC al 5% o la deflactación del IRPF, las cuales valoró en un total de 400 millones de euros.

Manuel Domínguez, del PP, también propuso la rebaja del IGIC al 5%, junto a reducciones de tipos en el IRPF y bonificaciones al impuesto sobre el patrimonio y al impuesto de sucesiones y donaciones, un plan fiscal que ayudaría a aflorar la economía sumergida y por tanto conllevaría un aumento de ingresos por esa vía.

Domínguez dijo que los presupuestos canarios para 2023 son «los más injustos, más irreales y más irresponsables» de la historia autonómica, que arrastran «como una losa» unos presupuestos del Estado en los que hay más impuestos y más deuda, con unas previsiones de crecimiento e inflación equivocadas y en manos de un Gobierno que no ha sido capaz hasta ahora de ejecutar lo que tenía presupuestado en ejercicios anteriores, que convierte ingresos coyunturales en gastos estructurales y que es incapaz de racionalizar el gasto superfluo.

Román Rodríguez, que en su exposición inicial repasó los presupuestos a lo largo de la legislatura para concluir con el eslogan de que «en los peores momentos Canarias ha estado en buenas manos», descalificó la enmienda a la totalidad del PP por ser un compendio de «opiniones políticas muy conservadoras y manifiestamente fracasadas», que resumió como «bajar los impuestos a los ricos y cerrar centros de atención primaria», en alusión a la Comunidad de Madrid.

Sobre la enmienda a la totalidad de Coalición Canaria reconoció que «al menos tiene un trabajo detrás» y adelantó que en algunas propuestas sobre políticas sectoriales se podría llegar a acuerdos en el trámite de enmiendas parciales.

Pero descalificó las «irresponsables» propuestas de rebaja fiscal financiada con deuda, en particular «querer rebajar el IGIC un 30% en la comunidad con la imposición indirecta más baja de España y de Europa», que representa un tercio del IVA y que no se aplica a ninguno de los consumos básicos de las familias canarias.

Están practicando el mismo «oportunismo fiscal» que el PP, «con más documentación y mejor estilo», pero son propuestas «irreflexivas» y «frívolas» que no aplicarían en el gobierno, dijo Rodríguez, quien de todos modos auguró a los dos partidos de la oposición que en la próxima legislatura seguirán «calentando banquillo».

En el turno de los grupos que no enmendaron los presupuestos, Iñaki Álvaro Lavandera, del PSOE, acusó de «populismo fiscal» a la oposición, cuando el presupuesto de 2023 ya incluye la mayor rebaja de impuestos de la historia autonómica, aunque se mostró favorable a llegar a acuerdos en el trámite de enmiendas parciales.

Luis Campos, de Nueva Canarias, defendió que si se redactara un manual de cómo debe ser un buen presupuesto sería como el canario: más recursos; apoyo a los servicios públicos, a la inversión y a los sectores económicos; sin subidas de impuestos y mejorando la recaudación.

El portavoz de Sí Podemos Canarias, Manuel Marrero, dijo que no se necesitan rebajas fiscales, sino que quienes más tienen aporten más, y advirtió a Coalición Canaria de que su apoyo al presupuesto del Estado no es una moneda de cambio para nuevas mayorías tras la elecciones autonómicas de mayo de 2023.

A esas fechas electorales también aludió indirectamente el portavoz de ASG, Casimiro Curbelo, al aplicar a Barragán el dicho «este huevo quiere sal», y en cuanto al presupuesto lo consideró razonable para un tiempo de crisis: «son los mejores presupuestos en la peor época».

Ricardo Fernández de la Puente, de Ciudadanos y portavoz del grupo Mixto, denunció la falta de mejoras en la gestión, la falta de ambición y la poca implicación en la fiscalidad, mientras que Vidina Espino, en el grupo Mixto, exdiputada de Ciudadanos y ahora colaboradora de CC, dijo que la rebaja fiscal de 100 millones planteada es «una estafa» y que hay recursos suficientes para bajar más los impuestos. EFE