José Otero reivindica la balada en Benidorm Fest: «España no es solo fiesta»

Javier Herrero

Madrid (EFE).- Sin padrinos se labró el teldense José Otero un nombre en México, donde uno de sus temas suma más de 8 millones de escuchas, y sin padrinos de vuelta a España se ha colado entre los 18 participantes de Benidorm Fest 2023 para intentar cumplir lo que su padre vio claro antes de morir: «Tienes que ir a Eurovisión».

«Sabe a victoria», reconoce a EFE este joven intérprete y compositor de cálida voz que aspira a conquistar la victoria en la segunda edición de esta preselección nacional del festival europeo con una balada de fuerte carga emotiva y fondo instrumental, «Inviernos en Marte», y demostrar así que «no solo somos un país de fiesta».

Gran seguidor del formato, este grancanario nacido en 1990 vio en Benidorm Fest la oportunidad de la que no gozó cuando empezó a dedicarse a este mundo y que, tras cursar estudios de música en Londres, le hizo viajar a México para participar en otro concurso, «La Voz», donde quedó entre los tres primeros puestos.

«En España no sabía qué puertas tocar. Allí fui para unos meses y me quedé 5 años», relata sobre su experiencia profesional al otro lado del Atlántico, donde fichó por Warner Music, lanzó con gran éxito la canción «Qué haríamos los viernes» y llegó a participar ante 20.000 personas en los premios Billboard Latinos.

En diciembre de 2021 falleció su padre, quien a menudo le repetía que tenía que ir a Eurovisión. «Pero yo lo veía imposible», dice.

Además, no dejaba de sentir una «punzadita»: «¿Por qué no sueno en España?». Así que Otero dio por finiquitado un contrato discográfico que desde hacía tiempo no iba a ninguna parte («No supieron ver mi visión de la música», alega) y, por su cuenta y riesgo, en agosto se volvió a casa para probar suerte en Benidorm Fest con una canción hecha a la medida.

«Esta era mi oportunidad. Creo mucho en atraer las posibilidades y por eso me vine expresamente a esto sin saber qué iba a pasar», cuenta este intérprete que se apuntó a la competición vía formulario, aunque reconoce que el día señalado no tenía tantas esperanzas y se fue a echar una siesta.

Confiesa asimismo que el de «Inviernos en Marte» no fue un proceso de composición fácil, en busca de melodías que embarcaran «en ese viaje» incluso a quienes la escucharan sin dominar el castellano, de ahí el estribillo sin letra, «como un grito de guerra» en el que se entrecruzan las emociones de una ruptura personal y la historia sentimental de sus padres.

«Lo que digo de ‘Tu recuerdo nunca se va’ es algo que dijo mi madre al morir mi padre», reconoce Otero, aunque rechaza abundar demasiado en esa inspiración «para que la gente no se apiade de la historia, sino que la sientan propia».

De momento parece haber conseguido los efectos deseados. «Lo que más me ha sorprendido es que la prensa que más arriba me pone es la extranjera, que da por hecho que debería ser una de las opciones fuertes», comenta orgulloso sobre un tema con el que además ha querido desmarcarse.

«Este año hay muchas canciones pop. Tenía claro que después de Chanel habría gente que querría hacer algo parecido y por eso yo busqué lo diferente. Se han tachado antes las baladas por España en Eurovisión, pero no se tiene en cuenta que el éxito de 2022 fue también por el trabajo de la nueva delegación y que gracias a eso en Europa se nos tendrá en cuenta más que antes», argumenta.

Admirador de Aretha Franklin y Etta James y propietario de un amplio rango vocal que brilla en los graves, su color de voz más «soul» y negro es una de las características que llaman la atención y lo distinguen de predecesores baladistas como el aspirante del primer Benidorm Fest Gonzalo Hermida o el representante español en 2021 Blas Cantó.

«Tampoco habrá lunas», añade al marcar más distancias sobre una puesta en escena «muy conceptual» que tuvo clara desde la escritura misma de la canción, con «juego de luces», 4 bailarines (pero «no con la típica coreografía») y «un elemento central» en torno al que girará una propuesta con movimiento, en línea con las potentes percusiones.

¿Los nervios? «Me pone subirme a un escenario. Me cambia hasta la cara, y más esta vez que voy a defender un tema mío», señala Otero, con ganas de conseguir el efecto de Inglaterra o Suecia en 2022 y «traspasar la pantalla» y las listas globales de Spotify. EFE