Las comunidades energéticas, una alternativa empresarial a la subida de precios

Hoznayo, Cantabria (EFE).- En un contexto de aumento continuo del coste de la electricidad por la guerra de Ucrania, las comunidades energéticas industriales se presentan como una alternativa para que las empresas se autoabastezcan de forma renovable con una inversión que, además de contar con financiación europea, se recupera «en poco tiempo» por el retorno «importante» que genera, aseguran sus impulsores.

Experiencias como la del ecoparque empresarial El Goro, en Gran Canaria, se han abordado este miércoles en una jornada que ha tenido lugar en el hotel Villa Pasiega de la localidad cántabra de Hoznayo, organizada por la compañía Canaluz Infinita, junto con los ejecutivos canario y cántabro, que apuesta desde hace tiempo por este sistema de comunidades energéticas, y que ahora se quiere replicar en otras comunidades autónomas como Cantabria.

Ochenta empresarios del norte de España han conocido de primera mano cómo funcionan las comunidades energéticas singulares industriales en este acto, en el que ha participado el consejero cántabro de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Guillermo Blanco, quien ha apostado por «la búsqueda de energías limpias que sean solidarias con el espacio que ocupan.

La instalación de placas fotovoltaicas en tejados, de molinos eólicos en zonas «muertas» de los polígonos y de electrolineras son algunas de las propuestas de estos parques empresariales para generar su propia electricidad.

El vicepresidente de la Asociación para la Transición Energética de España, Óscar Bermejo, ha explicado que estos sistemas podrían abastecer «a un centenar de industrias». «Hay que imaginar -ha señalado- lo que puede suponer para el polígono de Torrelavega, por ejemplo».

Fondos europeos

La inversión que requiere, ha asegurado Bermejo, «no es muy elevada, pero el que algo quiere, algo le cuesta». «No va a pagar por la luz, la va a generar él y con un poco de suerte va a venderla a terceros», ha incidido el vicepresidente de la Asociación para la Transición Energética de España, quien espera que el país aproveche los fondos europeos para iniciativas como estas.

«Estamos preocupados porque no parece que en estos momentos haya la capacidad administrativa para que estos fondos se gasten en su totalidad y bien», ha señalado.

En este sentido, el director técnico de Canaluz Infinita -que ayuda a entornos industriales como el polígono de El Goro a generar energía renovable-, Lorenzo Muñoz, ha destacado que la Unión Europea ofrece 160.000 millones de euros en fondos Next Generation y REPowerEU para acometer este tipo de proyectos, por lo que pide a los empresarios «no quedarse con los brazos cruzados».

Las comunidades energéticas permiten «reducir consumo, ser más competitivo y solucionar muchos problemas estructurales de los territorios», ha afirmado Muñoz, quien considera que, en Cantabria, «podría dar grandes soluciones al sector primario». «No es el futuro. Es el presente», ha recalcado.

El consejero cántabro de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Guillermo Blanco (i), junto al vicepresidente de la Asociación para la Transición Energética de España, Óscar Bermejo durante una jornada celebrada este miércoles en de Hoznayo. EFE/ Román G. Aguilera

Un esfuerzo municipal

El experto en cambio climático y planificación estratégica Ezequiel Navío ha detallado el «Pacto de las Alcaldías», que se basa en un compromiso voluntario de mejorar la eficiencia energética y utilizar fuentes de energía renovable en los territorios.

Según ha explicado, Canarias, País Vasco y Galicia están «muy implicados», Asturias un poco menos y Cantabria «está a la zaga» porque sólo tiene un ayuntamiento de sus 102 inscrito.

Esta herramienta, con más de 11.000 municipios adheridos, permite a los ayuntamientos tener «una radiografía de qué tienen que hacer para mitigar el efecto del cambio climático y acceder a instrumentos de financiación europea», ha indicado.

El asesor de la Consejería de Transición Ecológica de Canarias José Luis Figueroa, que ha participado telemáticamente, ha subrayado que las comunidades energéticas permiten al empresario «diversificar su negocio» y tener «protagonismo propio en el ámbito energético».

También han participado en las jornadas los jefes de Aprovisionamiento y de Ingeniería de empresa de desarrollo y coinversión de proyectos e instalaciones industriales Libergia, Roberto de Abia y Francisco Rosales, que han repasado las ventajas de las plantas de biogás, y el economista Javier Santacruz, quien ha señalado que los proyectos energéticos tienen «un alto coste inicial», que es el «hándicap del autoconsumo individual», de ahí que se proponga acometerlo en comunidades para compartir los gastos.

«Por cada euro que se invierte, se generan 2,05 euros adicionales», ha dicho. EFE