Regresan del exilio en México las cenizas de Blas Cabrera, el padre de la Física moderna en España

Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Las cenizas del científico canario Blas Cabrera y Felipe, considerado como «el padre de la Física española», fallecido en México en el exilio en 1945, han llegado este miércoles por la mañana al Aeropuerto Tenerife Norte, en La Laguna (Tenerife), ciudad donde serán inhumadas el próximo sábado.

El regreso de los restos mortales de Blas Cabrera desde Ciudad de México ha sido impulsado por el municipio de La Laguna con el apoyo de la familia, para ser inhumados el próximo sábado en el cementerio de San Luis, en una ceremonia sencilla a la que está invitada a asistir la ciudadanía lagunera, ha informado el Ayuntamiento.

La urna con las cenizas de Blas Cabrera no ha llegado sola a La Laguna: también han viajado los restos de su mujer, María Sánchez Real, de su hijo Blas Cabrera Sánchez y de su nieta Rocío, que serán inhumados igualmente en el cementerio de San Luis.

A la recepción de los restos mortales de sus familiares han asistido tres nietos, una biznieta y una tataranieta del científico.

Blas Cabrera nació en Arrecife (Lanzarote) en 1878, pasó su niñez y juventud en La Laguna y se doctoró en Ciencias Físicas en Madrid, donde fue rector de la Universidad Central, presidente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, miembro de la Sociedad Española de Física y Química y miembro de la Academia Española.

Fue anfitrión de Albert Einstein en su célebre visita a España en 1923.

Entre 1910 y 1934 publicó cientos de trabajos de investigación, pero también de divulgación y difusión de modernas teorías físicas, una labor reconocida internacionalmente.

Tras la sublevación militar contra la República que dio lugar a la Guerra Civil, Blas Cabrera se exilió como otros científicos españoles. Se trasladó primero a Francia y después a México, donde fue profesor de la universidad de la capital desde 1941 hasta su muerte, en 1945.

La dictadura franquista le destituyó de sus títulos y reconocimientos académicos en 1941, que le fueron restituidos póstumamente por el Gobierno de España en 2018, a propuesta de los ministros de Ciencia, Pedro Duque, de Justicia, Dolores Delgado.

«El regreso de Blas Cabrera a su tierra supone una reparación histórica», ha declarado el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, quien impulsó una moción en el ayuntamiento para que el municipio asumiera esta actuación.

Es «una de las grandes personalidades científicas del siglo XX, hace 85 años tuvo que exiliarse de nuestro país debido la Guerra Civil y ahora, por fin, sus restos regresan desde México para descansar definitivamente en el cementerio de San Luis», ha declarado el alcalde.

Ha recordado que su familia se trasladó muy pronto desde Arrecife a La Laguna, donde pasó toda su infancia y su juventud y se casó con una lagunera, y por eso ahora sus familiares han querido que sea en su ciudad de adopción «donde descasen los restos mortales del padre de la Física española», ha comentado Luis Yeray Gutiérrez.

Para el primer edil, el regreso de Blas Cabrera a España «es un acto de justicia, y debemos felicitarnos por ello» y a partir de ahora «tenemos que seguir trabajando, junto con la Universidad de La Laguna, para dar a conocer mejor su legado y sus aportaciones al mundo de la ciencia». EFE