Sentimientos encontrados en la entrega de 44 viviendas modulares a afectados por el volcán

Luis G. Morera

Los Llanos de Aridane (La Palma) (EFE).- Este lunes se ha producido la entrega de las primeras 44 viviendas modulares de “tipo contenedor” para afectados por la erupción en torno a una mesa en la que estaba, a un lado, la administración cumpliendo su deuda de alternativa habitacional más tarde de lo prometido, y al otro, los receptores de las mismas, con lágrimas en los ojos sin dejar claro si es por alegría o tristeza.

Nombre a nombre, los representantes del Instituto Canario de la Vivienda (Icavi) han llamado a recoger las llaves y firmar los contratos de 3 años prorrogables para entrar a sus nuevas moradas provisionales un año después de que el volcán arrasara con sus propiedades.

“Mira, la vecina de Todoque va a volver a ser vecina mía por aquí”, exclamaba una de las afectadas al reconocer caras familiares durante la entrega de llaves.

La directora del Icavi, Maribel Santana, ha declarado que “cualquier cosa después de la erupción llega más tarde de lo deseado”, pero ha puesto énfasis en la velocidad con la que se ha trabajado en la instalación de las viviendas modulares desde que el terreno fue cedido por el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, señalando que “las hemos terminado en siete meses, cuando una vivienda tradicional tarda de dos a tres años”.

Antes de finalizar el año el Gobierno de Canarias confía en haber cubierto la necesidad de vivienda de todas las personas que perdieron su casa habitual durante la erupción del volcán, sumando a las 44 entregadas este lunes, otras 41 de tipo contenedor en el mismo solar y 36 modulares de madera en El Paso.

Además la empresa pública Visocan ha adquirido una promoción de unas 50 viviendas en Breña Baja que se están acondicionando y se encuentran pendientes de repartir.

Santana ha explicado que una vez resuelta la necesidad habitacional de los afectados directos, el Icavi debe afrontar ahora la solicitud de más de 160 familias de los núcleos evacuados de Puerto Naos y la Bombilla, para los que varios ayuntamientos de la isla han puesto a disposición terrenos donde levantar las viviendas.

Las personas que han recibido una de las 44 viviendas de tipo contenedor tienen derecho además a la ayuda por valor de 10.000 euros que da el Ministerio de Derechos Sociales para compra de enseres con los que amueblar su nuevo alojamiento.

Ya con las llaves en la mano, los nuevos residentes en el camino Los Choriceros buscan el número que les ha sido asignado, miden cada recoveco de su vivienda provisional, y se hacen una idea de dónde colocar los objetos que conservan de sus antiguas propiedades.

“Mi madre, de más de 90 años, esta es la quinta vez que se tiene que mudar desde la erupción”, señala Goretti Álvarez, hija de una de las receptoras de vivienda, que ha explicado que “han tenido mucha suerte” porque siempre han conseguido gracias a amigos y familiares un lugar en el que pudiera vivir su madre Teodora, “ya sea en segundas viviendas o bodegas”.

“Con tanta mudanza, mi madre nunca ha podido disfrutar de las pocas cosas que pudimos salvar de la casa, que en su mayoría no son prácticas, son recuerdos y fotos”, ha comentado Goretti, que considera que “esta respuesta habitacional se tendría que haber dado a los tres meses, y no a los 14”.

El próximo día 22 se hará entrega de las 41 viviendas modulares de “tipo contenedor” restantes en el solar del camino Los Choriceros, para haber entregado 306 casas provisionales y cubrir así la necesidad alojativa según el objetivo marcado por el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, en su visita a la isla hace dos semanas. EFE