Toni Acosta: «Ahora me veo capaz de contar historias que no sean comedias»

Nerea de Ara

La Laguna (Tenerife) (EFE).- Mujer, madre, trabajadora y actriz en época de cambios. Así se define en la actualidad Toni Acosta, intérprete con más de veinte años de bagaje que, aunque atesora una trayectoria marcada por el humor, ha comenzado a permitirse explorar nuevos ámbitos: “Por primera vez me veo capaz de contar historias que no sean comedias”, expone la actriz en una entrevista con EFE.

Y es que, aunque reconoce que le encanta desarrollarse en este ámbito y que su corazón “explota” con los comentarios que recibe por sus papeles en el cine familiar, es hora de ampliar las miras de esa “necesidad expansiva” que la acompaña desde pequeña.

Aunque pasen los años, sigue sin poder explicar de dónde surge la pasión por el mundo artístico, ya que nadie en su familia se ha dedicado a ello. Sin embargo, ha tenido claro desde siempre, y en contra de la timidez que llevaba de la mano en su niñez, que lo que quería era ser actriz: “Las vocaciones son así, uno tiene que escucharse aunque no sepa por qué ha aparecido esa idea en su cabeza”.

Ahora, treinta y ocho años después de que se subiera con 14 años por primera vez a un escenario para interpretar en “La Cenicienta”, si alguien busca su nombre en internet encuentra a “Toni Acosta, actriz y humorista”, calificativos que le han venido dados tras participar en más de cincuenta títulos de cine, televisión y teatro, gran parte de ellos ligados al género cómico.

En este “encasillamiento” la intérprete ve algo positivo: “Soy muy afortunada por el hecho de que cuando surja una comedia y haya un personaje disponible, se piense en mí. Quiero evolucionar y contar otras cosas, pero nunca me ha dado miedo que se me coloque en ese género”.

El teatro, el mejor lugar para hacerse mayor

Al dejar Tenerife, su isla natal, y cambiar su domicilio a Madrid con el objetivo de dedicarse a la actuación, Acosta fue consciente de lo difícil que era cumplir su sueño de niña. Un sueño por el que, hoy en día, continúa “peleando”.

“Las mujeres tenemos que trabajar mucho para no ser invisibles en cualquier ámbito, también en el cine”, defiende, y detalla que en el séptimo arte las edades más complicadas son las que se sitúan entre los 35 y los 45 años “porque estas a medias entre la mujer madura y la joven”.

Respecto a ello, la artista ve necesario “poner sobre la mesa” a todas las que defienden que “no hay personajes preestrablecidos para las mayores de 45” y que “no tenemos que ser siempre la madre” una vez cumplida esa edad.

Gracias a ellas “la cosa ha ido mejorando”: “Entre las nominaciones de los Premios Goya para este año -en los que Acosta participará como académica- hay personajes mayores muy interesantes, como el de Marina Foïs en “As bestas” o Susi Sánchez en “Cinco lobitos”. Hay que saber ver que se están haciendo trabajos maravillosos, aunque no te los den a ti”, señala.

Imagen de Toni Acosta durante la entrevista. EFE/Ramón de la Rocha

Sin embargo, pese a su visión positiva, la actriz considera que el cine sigue siendo un lugar más hostil para las mujeres, a diferencia del teatro, que define como el mejor lugar para hacerse mayor “porque allí los personajes femeninos que molan llegan precisamente después de los 45”.

Es por ello por lo que evidencia una contagiosa alegría cuando habla de «El sonido oculto», el nuevo proyecto teatral que coprotagoniza con Omar Ayuso y bajo la dirección de Juan Carlos Rubio, que se estrenará en el Teatro Leal el próximo 13 de enero.

La función, basada en la obra de Adam Rapp, relata la historia de un alumno y una profesora que se encuentran en un “momento complicado” para ambos y hallan una comprensión inesperada en el otro.

Tras su paso por Tenerife -los días 13 y 14- y Gran Canaria -el 20-, girará por otras ciudades como Madrid, Valencia, Alicante o Ibiza.

Para Acosta, tener un cartel en el Teatro Leal, donde llevó a cabo aquel primer papel en “La Cenicienta”, supone cerrar un círculo: “Si echo la vista atrás, me doy cuenta de que era esto lo que siempre había buscado, este era mi sueño eterno, porque ha estado desde siempre y seguirá estando, ya que estoy segura de que traeré más obras a este espacio”.

Un sueño perseguido y conseguido por su trabajo

Al hablar de sueños, la tinerfeña rememora su encuentro con el ya fallecido vocalista de Jarabe de Palo, Pau Donés, a quien un día le dijo que ella había salido de Canarias para ser actriz, y aunque no sabía si lo iba a conseguir, su canción “Una vez, un sueño” la había animado a intentarlo.

Si se plantea una vida alternativa en la que no hubiera alcanzado este fin, no duda al afirmar que estaría ligada igualmente al mundo del cine “como productora o ayudante de dirección”.

Tras estos casi treinta años en las pantallas, continúa teniendo sueños, aunque estos no están relacionados con premios ni reconocimientos: “Me da igual ganar un Goya porque mi objetivo es hacer historias bonitas. Cuanto más trabajo, más me doy cuenta de que eso no está entre mi lista de cosas por cumplir… Si lo ganase se lo regalaría a mis padres, que lo disfrutarían aún más que yo”, bromea.

Algo que sí le queda pendiente es “ser la capitana del barco” dirigiendo algún proyecto, que todavía no sabe cómo ni cuál será.

De pequeña quería ser actriz. Algo más mayor, la Toni Acosta que conoció Pau Donés era camarera y seguía queriendo interpretar. Ahora lo hace, y también es madre, mujer y trabajadora.

“He sido muchas personas porque el verdadero sueño que he perseguido siempre es mi propio trabajo y evolución. La vida es puro cambio y ahora lo estoy disfrutando”, concluye Acosta. EFE