Vecinos de la Bombilla y Puerto Naos quieren soluciones tras un año evacuados

Los Llanos de Aridane (La Palma), 13 sep (EFE).- Científicos y vecinos de los núcleos evacuados de La Bombilla y Puerto Naos a causa de los gases asociados a la erupción, han mantenido este martes en encuentro incluido en el proyecto “Revivir el Valle” en el que se ha tratado de dar certidumbre a los afectados, que, según han manifestado, cada vez están más hartos de la situación.

Alrededor de 200 personas, entre vecinos y propietarios afectados de los barrios a los que se prohíbe el acceso han acudido a la reunión en la que diferentes miembros del comité científico que asesora a la administración que gestiona la emergencia y que han coincidido con rotundidad en que las emanaciones de gases son de origen volcánico.

Uno de los ponentes ha sido el vulcanólogo del Instituto Vulcanológico de Canarias (Involcan), Nemesio Pérez, que ha explicado el funcionamiento de la red de balizas y trampas alcalinas que tienen instaladas en Puerto Naos, así como los datos arrojados a partir de las mismas sobre la concentración y disipación de los gases, particularmente el CO2.

Nemesio Pérez ha declarado a los asistentes que, en su opinión, “la presencia de gases no será permanente, pero no sabemos cuánto va a durar”.

También científico de Involcan, Pedro Hernández, ha centrado parte de su intervención en la letalidad de los gases, especialmente en garajes y plantas bajas de las viviendas, donde debido a la mayor densidad del dióxido de carbono, se concentra y desplaza el oxígeno.

“Bajar al sótano a coger la bicicleta igual puede costarte la vida”, ha expresado Hernández.

Durante el turno de preguntas e intervenciones de los afectados, algunos han aclarado con cierto malestar la necesidad de soluciones y pasos a seguir a futuro, más que un diagnóstico científico de la situación, por lo que sus cuestiones han ido enfocadas a la posibilidad de convivir con los gases.

En ese sentido, Nemesio Pérez ha respondido que los únicos pasos a seguir en la situación actual es continuar realizando mediciones, además de ventilar los espacios cerrados, con la esperanza de que esta situación termine o las condiciones mejoren.

La sensación al término de la reunión en los corrillos de vecinos formados en el exterior del recinto donde se ha celebrado, es de desasosiego, y como ha comentado uno de ellos a Efe, “con la sospecha de que esto ha sido un placebo para que no vayamos a manifestarnos el día 18 de septiembre”.

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