Cantabria reduce su población en riesgo de pobreza, pero no entre las mujeres

Santander (EFE).- Cantabria aumentó el año pasado la brecha de género entre su población en riesgo de pobreza y exclusión social, que se redujo en casi 3 puntos, al 21,1 por ciento, pero lo hizo sobre todo gracias a la mejora de los datos entre los hombres, mientras que la tasa de mujeres se mantuvo estable.

De esta forma, según los datos del informe «El Estado de la Pobreza. Seguimiento de los indicadores de la Agenda 2030 UE 2015–2021» de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), la tasa de población en riesgo de pobreza y exclusión social en Cantabria se redujo el año pasado entre los hombres al 20,5 por ciento, mientras que en las mujeres permaneció en el 23,3 por ciento.

Cantabria superó el año del covid con menos pobreza

El presidente de EAPN en Cantabria, Daniel Pesquera, ha desgranado este lunes los datos del informe para la comunidad autónoma, que refleja que, según el indicador europeo AROPE, en la región había 125.000 personas en riesgo de pobreza y exclusión social el año pasado, 16.000 menos que en 2020, un año marcado por la pandemia de la covid-19.

Esta importante reducción, ha destacado Pesquera, se enmarca en un contexto de aumento en casi un punto del riesgo de pobreza y exclusión en España, aunque ha precisado que «se debe casi en exclusiva» a la situación de los hombres, entre los que el índice se redujo 5,6 puntos, pero se mantuvo sin cambios entre las mujeres.

Cantabria también redujo en 2,7 puntos el porcentaje de hogares en situación de pobreza severa en 2021, hasta el 6 por ciento, lo que afecta a unas 35.000 personas, casi 16.000 menos que un año antes.

El 6% de cántabros no puede comer carnes

En cuanto a las dificultades materiales y sociales entre los cántabros, según este estudio, que analiza 13 parámetros de consumo, han aumentado los cántabros que no puede mantener a una temperatura adecuada su vivienda, al 11,5 por ciento, una tendencia que, desde EAPN, han reconocido que se está incrementando por el aumento del precio de la energía.

También se han incrementado en un 68,7 por ciento los cántabros que no pueden permitirse el consumo de proteínas, en un 60,7 por ciento los que no pueden quedar a tomar algo una vez al mes o en un 53,6 por ciento los que no pueden participar en actividades de ocio.

Además, hay un 34 por ciento de ciudadanos de la región que no puede ir de vacaciones al menos una semana al año, mientras que un 10 por ciento no puede pagar una conexión a internet, un 6 por ciento no puede comer carne, pollo o pescado cada dos días y casi un 10 por ciento no puede reunirse con amigos o familia.

Urgen nuevas políticas sociales


En resumen, según ha detallado Pesquera, la cantidad de gente pobre es «algo mayor» en Cantabria que el año pasado y sufre la situación con mayor intensidad, mientras que el tamaño del grupo de población rica y sus ingresos también ha disminuido.

Daniel Pesquera ha aprovechado la presentación de este informe y la cercanía de las citas electorales para reclamar a la clase política cántabra que «esté quien esté» al frente de los gobiernos en la comunidad autónoma «se siga trabajando en esta línea de consenso y se puedan llevar a cabo políticas sociales con medidas específicas que afectan a determinados sectores y colectivos».

«Tenemos una oportunidad para cambiar modelos de intervención que nos ayuden a alcanzar los objetivos marcados por la Agenda 2030. Es necesario hacer políticas distintas porque con las que se han implementado hasta ahora, no hemos conseguido reducir la pobreza y la exclusión.