La banda de Torrelavega, en la UVI por falta de instrumentistas

Javier G. Paradelo
Torrelavega (EFE).- La Banda Municipal de Música de Torrelavega celebró este año su 110 aniversario y lo ha hecho en su peor momento, aquejada por la falta de instrumentistas que la coloca «en la UVI», aunque se resiste a desaparecer gracias al tesón y el entusiasmo de sus actuales 16 integrantes.

El principal problema de la agrupación es que la plantilla cada vez es más corta -lo ideal sería entre 25 y 30 músicos-, porque no se cubren las vacantes.

Las últimas incorporaciones se hicieron entre 1999 y 2003, lo que obliga a sus dieciséis músicos a echar mano de un menguado repertorio que se suple con su tesón.

Su actual director, Alfonso Díaz Casado, explica a EFE que pasan «por uno de sus peores momentos», sobreviviendo a la falta de clarinetes, trompetas, saxofones, tenores, tuba, bombardinos o trombones, y sin que se atisbe una solución que no sea la convocatoria de plazas fijas o becas para músicos ya formados.

Asegura que en el conservatorio de la ciudad hay músicos ya formados que se podrían incorporar a la Banda Municipal pero, al no convocarse plazas, no les resulta atractivo sumarse a la agrupación, lo que contribuye a agravar aún más el problema.

Un repertorio mermado

Pese a todo, la banda continúa con sus ensayos semanales y sus actuaciones, entre ellas la presencia en el desfile de la Gala Floral de Torrelavega y, sobre todo, en el tradicional concierto de villancicos del 23 de diciembre en la Plaza Mayor, con un programa mermado pero, según su director, «digno y acorde con la disponibilidad de músicos».

Los actuales integrantes de esta Banda Municipal son personal laboral fijo a tiempo parcial del Ayuntamiento, ya que en Cantabria la única agrupación profesional de estas características es la de Santander.

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Alfonso Díaz es hoy uno de los más veteranos músicos de la banda en la que debutó en abril de 1975 tocando el requinto y desde 2001 es quien lleva la batuta en una agrupación que actuó por primera vez ante su público en agosto de 1912, durante las fiestas de La Patrona de Torrelavega.

Su origen fue el Batallón Infantil de la ciudad, creado para fomentar el espíritu patriótico y al que pasó revista en más de una ocasión el entonces Rey de España, Alfonso XIII, para luego convertirse en banda y pasar en 1928 a depender orgánicamente del Ayuntamiento, con Lucio Lázaro López como director.

De 46 músicos a 16

El actual responsable recuerda que cuando él se incorporó la banda tenía 46 músicos, unos tiempos que parecen ya muy lejanos para una histórica formación que se resiste a desaparecer y que necesita una inyección casi inmediata de becarios para cubrir las vacantes y «poder salir de la UVI».

«La cultura, la música siempre es lo último», se lamenta el director de la agrupación, quien reitera que la voluntad de los integrantes es «seguir tocando por encima de todo», a la espera de que su logre dar con la solución a la falta de efectivos.

Una posible solución, a medio o largo plazo, ha sido anunciada esta pasada semana con el proyecto piloto «Big Band», promovido por el Ayuntamiento y la Escuela Municipal de Música, que consiste en crear 10 becas para jóvenes de 13 a 18 años para reforzar la agrupación y paliar su progresiva merca de instrumentistas.

Estas becas cubrirán en su totalidad los gastos derivados de la formación de estos estudiantes, con una parte teórica en la escuela sobre técnica musical y una parte práctica, que consistirá en la posibilidad de participar en los ensayos y en los conciertos que lleva a cabo la Banda Municipal a lo largo del curso.

Las becas tendrán una duración de dos años y se desarrollarán de septiembre a junio, coincidiendo con el calendario escolar.