La movida de Torrelavega vuelve en el nuevo de libro de Javier Peña

Javier G. Paradelo

Torrelavega (EFE).- Historias de bares, conciertos, música y mucha nostalgia por una época gloriosa de Torrelavega dan forma a «La gran movida en la ciudad del dólar. En la década de los 80», el segundo libro del escritor invidente Javier Peña-Ruiz Capillas, que rememora y revive las vivencias de toda una generación.


En 263 páginas con 14 capítulos Javier Peña, como una máquina del tiempo, hace retroceder al lector a los años de juventud, de humos en las chimeneas fabriles y de movida en los bares, al concurso de mus con un millón de pesetas, a la partidas de dados y a los billares, o a la moda del ‘carajillo’ (café caliente con brandy).


En una entrevista con EFE el escritor asegura que la década de los 80 y 90 «fue la mejor y la peor época de Torrelavega», en la que el dinero corría de mano en mano por la ‘ciudad del dólar’, pero en la que los embates de la droga que se llevaron por delante a muchos cientos de jóvenes, entre ellos algunos conocidos.

Seis discotecas y 34 pubs


A su juicio, si Madrid tuvo su ‘movida’ Torrelavega entre los 80 y los 90 tuvo ‘su gran movida’, en una ciudad de menos de 50.000 habitantes pero con seis discotecas y una veintena de locales de ocio como el pionero «Club A Gogó», que abrían de lunes a domingo, y donde «se hacía mucha cultura musical».


Recuerda que fue una época sin desempleo, de miles de trabajadores en grandes empresas, de florecimiento económico con 18 oficinas bancarias en tres calles principales, pero también de ‘movida’ cultural animada por 42 grupos musicales y 12 orquestas.


Una época que documenta en el libro recordando cómo de 1988 a 1992 se inauguraron en la ciudad 34 pubs en la zona de vinos y su periferia, todo ello acompañado de un momento de pujanza para los restaurantes y para locales de actuaciones en directo como «Bohemios», «El Pericote» o el piano-bar «Charlot».


Fue la época del local que Javier Peña abrió y regentó durante años, «El Anticuario», donde eran frecuentes tocatas en directo, conciertos, presentaciones de libros y de discos, o donde Joaquín Sabina cantó alguna noche, a puerta cerrada, y para sus amigos.


Eran años de un Ferial de Ganados polivalente que acogió algunos de los mejores del panorama internacional del momento como Joe Cocker, Status Quo, Jethro Tull o Scorpions, de forma que la ciudad llegó a ser un referente cultural para la época.

La primera máquina de preservativos


«Para Torrelavega cualquier tiempo pasado fue mejor», asegura Peña y echa la vista atrás a una década cargada de simpáticas anécdotas, que cuenta en su libro, como la página que dedicó un periódico regional a informar que «El Anticuario» era el primer pub que instalaba una máquina de preservativos en el portal de la entrada.


Su libro recoge «lo bueno y lo malo de aquella época», sobre todo lo relativo a la droga y el sida, «porque esa es la historia de nuestra ciudad y de muchos de nuestros amigos».


Ciego a los 55 años a causa de una enfermedad, Javier Peña tuvo que reinventarse y «desaprender para volver a aprender» muchas de las cosas que habían sido su vida hasta entonces.


Hoy, 20 años después, dice que escribir le «ha devuelto la vida» y «ha servido para recuperar con creces todo aquello que había perdido» debido a la ceguera como el optimismo vital que la pérdida de visión le sustrajo durante un tiempo.


«La gran movida en la ciudad del dólar» es el resultado de tres años de escribir y corregir, pero su carrera de escritor comenzó con «Emociones de un binomio» en el que narra la experiencia con su primer perro guía, el golden retriever «Gaynor», y el trabajo que realizan esos animales en apoyo a las personas invidentes.