La tenista Cristina Bucsa, alumna ilustre del instituto Marqués de Santillana

Javier G. Paradelo

Torrelavega (EFE).- La tenista Cristina Bucsa (Moldavia, 1998), criada en Torrelavega desde los tres años, que acaba de situarse en el puesto 104 del ranking de la WTA, regresa a su ciudad para recibir la distinción de Alumna Ilustre 2022 del instituto Marqués de Santillana, donde estudió entre 2010 y 2014.

Bucsa se ha convertido en la primera deportista individual que recibe este galardón en los 75 años del centro.

En una entrevista con EFE, Bucsa asegura que su reciente victoria por dobles en el torneo en Andorra ha supuesto «un gran paso adelante» en su carrera en un año «muy bueno» a nivel deportivo.

Esa victoria se completa con el «gran honor» que supone este homenaje de su antiguo instituto, que le hace recordar a sus profesores que le inculcaron una educación «gracias a la que he podido desarrollarse personalmente y también en el deporte».

De viaje casi continuo para entrenar y competir -en el último mes sólo ha podido pasar un día en Torrelavega-, afirma que la ciudad es «su casa» y «el mejor sitio para estar» junto a los suyos.

«Si crees en ti y tienes motivación puedes conseguir todo lo que te propongas», asegura la joven tenista profesional desde 2015.

En junio de 2019, ganó su primer partido de Grand Slam al entrar la última en el cuadro de la previa de Wimbledon, venciendo a la promesa estadounidense Whitney Osuigwe.

«Cuando empieza un torneo no pienso en ganarlo porque puede que no te salgan las cosas, prefiero ir partido a partido y golpe a golpe», destaca como su método de trabajo.

EFE/Pedro Puente Hoyos

¿Cuáles son los objetivos de Bucsa?

Este 2022 Cristina Bucsa ha seguido progresando al ganar su primer partido en un cuadro final en el US Open, al derrotar en primera ronda a la eslovena Kaja Juvan, llegando estos días de diciembre al final de la temporada al WTA 125ks de Andorra.

Asegura estar «muy contenta» con los logros alcanzados este año porque nota «un gran progreso en su tenis», pues pese a que siempre dice haber tenido las expectativas altas «en los últimos meses he notado un gran avance» en su juego.

Como sus mejores cualidades en la pista destaca «la buena reacción» que tiene ante los golpes de sus rivales, lo que la lleva a sorprenderlas y a obtener buenos resultados.

Pero reconoce que el tenis actual es muy rápido y con unas jugadoras cada vez más fuertes, «por lo que cada día ganar es más duro».

Por eso para 2023 no se quiere poner retos, prefiere no precipitarse e ir «día a día dando todo lo mejor».

A su juicio, lo importante es «tener objetivos pequeños y a corto plazo, ya que si te esfuerzas día a día los resultados llegan por sí solos».

De momento, asegura que quiere centrarse en mejorar su juego para acercarlo al nivel de su admirada Caroline García (Saint-Germain-en-Laye (Francia), 1993), en la actualidad la 11 de la WTA, muy similar en su tenis a la cántabra, a la que le gustaría alcanzar en los próximos años.

EFE/Pedro Puente Hoyos