Los barcos del Cantábrico cierran la pesca del bonito sin agotar la cuota

Miguel Ramos.

Santoña (EFE).- La práctica totalidad de las embarcaciones del Cantábrico han abandonado la pesquería del bonito, aunque todavía existe un 8 % de la cuota disponible, tras cuatro meses de costera marcados por una meteorología adversa y el alto coste de los precios del combustible.

El presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria, César Nates, ha explicado en declaraciones a EFE que, por su duración, ha sido una campaña parecida «a las tradicionales de antes» y no como en los últimos cuatro años, en las que las capturas permitidas se agotaban «en agosto».

«Ha faltado continuidad, porque hemos estado dos jornadas seguidas pescando y luego resguardados en el puerto otro cinco días por mala mar», ha lamentado Nates, quien reconoce que a esta altura del calendario, próximo a noviembre, es «complicado salir a pescar bonito».

Abandono progresivo de la pesca del bonito

A eso contribuye, según ha explicado, que los túnidos se han desplazado a costas de Galicia, entre Cabo Estaca de Bares y Finisterre, donde se registran «vientos fuertes» e implica un desplazamiento arduo para los buques cántabros.

EFE/Miguel Ramos

Eso ha hecho que la flota se haya ido retirando progresivamente de la pesca de esta especie hasta el 14 de octubre, aunque los pescadores vascos continuaron enrolados «unos días más» hasta que regresó el «mal tiempo», ha apuntado Nates.

En la última semana el consumo de bonito «solo ha sido de 59.000 kilos», por lo que la cuota disfrutada hasta el momento supone el 91,80 % del Total Admisible de Captura (TAC), es decir, quedan 1.488 toneladas que, previsiblemente, se puedan añadir al montante del próximo año.

Buena campaña

Por otro lado, Nates ha reconocido que «en líneas generales» el balance de esta última gran cita de la temporada para las embarcaciones cántabras ha sido «buena», tanto para pescadores como para armadores.

Y es que, según ha estimado, el precio de venta en las lonjas de Cantabria ha aumentado «un 15 %» respecto al año pasado, dado que las subastas se han extendido y «no se han concentrado en poco tiempo», lo que ha propiciado que «algo haya subido», sobre todo, lo despachado para el consumo fresco.

Del bonito a la sardina

Ahora los barcos de vivero se han vuelto a transformar en cerco y capturan desde hace días las sardinas ubicadas en aguas de Francia (zona octava b) que carecen de limitación de stock, mientras que el resto de artes prosiguen su oficio principal.

Además, queda un remanente de unos 400.000 kilos de bocarte. De hecho, la semana pasada «un barco ha pescado unos 5.000 kilos que se ha venido en lonja a 2 euros/kilo», ha explicado Nates.

Todo ello, hasta principios de diciembre que parará el grueso de la flota de bajura del Cantábrico para preparar y arreglar las embarcaciones de cara a la siguiente temporada.