Alberche del Caudillo: el pueblo que debería de cambiar su nombre por ley

Talavera de la Reina (Toledo) (EFE).- Alberche del Caudillo (Toledo) es uno de los pueblos que se puede ver afectado por la nueva Ley de Memoria Democrática, ya que en aplicación de la norma debería cambiar su nombre al hacer referencia a la dictadura franquista.

Alberche del Caudillo, con 1.717 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística, es una entidad de ámbito territorial inferior al municipio que pertenece a Calera y Chozas, en la comarca de Talavera de la Reina, fue fundada en 1956, en plena dictadura franquista y, desde entonces, ha mantenido el mismo nombre.

Pero este hecho puede cambiar, ya que la nueva ley de Memoria Democrática, en vigor desde hace poco más de una semana, recoge en el artículo 35 que: “Serán considerados elementos contrarios a la memoria democrática las referencias realizadas en topónimos, en el callejero o en las denominaciones de centros públicos, de la sublevación militar y de la Dictadura

Sin embargo, la gran mayoría de los vecinos de la localidad que han hablado con EFE han manifestado su negativa a retirar «del Caudillo» del nombre de la localidad y han declarado que, en último caso, debería de ser el mismo pueblo quien decidiese este hecho, no la ley.

Los vecinos piden que decida el pueblo

Es la opinión de Andrea, de 24 años, que opina que “el nombre se ha quedado obsoleto porque nadie se refiere a él como Alberche del Caudillo sino que se dice solo Alberche», por lo que a su entender es «un apellido innecesario”, pero considera que lo más justo para el pueblo es que sea este quien lo decida.

En este sentido, José Luis, de unos 80 años, vaticina que si es responsabilidad del pueblo decidir si se mantiene o no ‘del Caudillo’ el resultado saldría favorable a mantenerlo, aunque cree que se debería de quitar, porque «ya pasó a la historia”.

Por su parte, otra de las vecinas del pueblo, Silvia, considera que es “bastante triste que siga habiendo pueblos con una vinculación al franquismo”, y recuerda que ya se aprobó una ley en 2007 -la de Memoria Histórica- que recogía la retirada de cualquier simbología que hiciera referencia al franquismo y no se hizo nada en el pueblo.

Por el contrario, Rubén de 24 años asegura que no ve un motivo por el cual el ‘apellido’ del pueblo deba de quitarse y tampoco ve motivos para que el municipio pudiera ser sancionado si no se retira el nombre, porque “es parte de su historia”.
En cualquier caso, sostiene en que deberían ser los alberchanos quienes decidieran ese hecho, ya que son «los portadores del nombre”.

“Por lo que tengo entendido, Franco hizo mucho por el pueblo”, opina otra vecina el pueblo, Patricia de 40 años, que ve bien que se mantenga el nombre.

Y en esta misma línea se manifiesta otra vecina, que lleva 60 años viviendo en Alberche del Caudillo y cree que a sus habitantes «no les pesa que esté ‘del Caudillo’ por lo que debe de seguir».

Por su parte, el Ayuntamiento de Alberche del Caudillo ha declinado manifestar su opinión sobre el tema, tras ser preguntado por EFE.

Según la nueva norma, Alberche del Caudillo podría ser sancionado hasta con 150.000 euros si no retira su «apellido».

Laura Núñez