La berrea del ciervo, el canto del bosque mediterráneo en Cabañeros

Cabañeros (Ciudad Real (EFE).- El Parque Nacional de Cabañeros, en el corazón de Los Montes de Toledo -en las provincias de Ciudad Real y Toledo- es un lugar único donde recrearse con la berrea, el canto del bosque mediterráneo, del que durante varias semanas al año se puede disfrutar en este espacio que cobija a cientos de ejemplares de ciervos que día y noche invocan con sus bramidos su fortaleza.

La berrea coincide con la llegada del ciclo biológico del apareamiento de estos grandes ungulados, y Cabañeros se convierte en uno de los lugares de España donde mejor observar a los desafiantes venados, de elegante porte y majestuosas astas.

La berrea es la manera con la que los ciervos son capaces de mantener su excitación sexual en el cortejo de las hembras y, con sus agitadores bramidos, que no dejan de hacer resonar en los feudos que dominan, logran el estímulo suficiente para cubrir al mayor número de las hembras de sus harenes.

Ciervos claman con sus bramidos durante la berrea, en el Parque Nacional de Cabañeros. EFE/Jesús Monroy

Cabañeros, el Serengueti español

Las 8.000 hectáreas de pastizales salpicadas de encinas y quejigos que conforman la raña del parque nacional, denominado el Serengueti español, se llenan de visitantes estos días para recrearse con este espectáculo único de la naturaleza.

A Cabañeros uno no debe llegar tarde, todo lo contrario, es recomendable madrugar para disfrutar de sus asombrosos amaneceres, comenta a EFE el director del Parque Nacional de Cabañeros, Ángel Gómez Manzaneque.

Pero si el visitante no tiene posibilidades de aprovechar las primeras luces del día, puede optar por ver despedir el día desde el parque, disfrutar de las puestas de sol cuando éste se esconde tras las sierras de Miraflores y Labradillo.

Cabañeros no es un folio en blanco, asegura su director, que describe el parque como «un lugar en el que se escriben y se viven emociones y sensaciones a raudales», que surgen de la naturaleza.

En este caso, asegura, «los solistas de primerísimos escenarios son los ciervos, que en esta época del año no contienen su ímpetu y ofrecen la oportunidad de disfrutar del singular concierto al aire libre en el que se convierte la berrea».

Visitar Cabañeros: una experiencia única

Poner los pies en Cabañeros nada tiene que ver con cualquier otra experiencia virtual, dice el director del parque, que subraya que «los olores que se respiran, el frescor de la mañana o el tibio sol que te despide cada tarde, sólo se pueden disfrutar si estás aquí».

La berrea se ha convertido en uno de los reclamos turísticos del parque nacional, pero Gómez Manzaneque no duda en advertir de que no es el único, porque asegura que a Cabañeros hay que ir en cualquier época del año, pues cada estación y cada momento son mágicos y una oportunidad única para «respirar bosque mediterráneo».

“Es un lugar único en el mundo, donde sobrevive intacto un bosque que da cobijo a un importante número de especies, alguna de ellas amenazas, pero también es un lugar donde se pueden ver fósiles de más de 500 millones de años de antigüedad y donde existen más de mil especies vegetales que de por sí solas ya merecen más de una visita», concluye.