Las Tablas de Daimiel han pasado de ser un espacio natural a ser un embalse

Ciudad Real (EFE).- El miembro del patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel y profesor de Geografía Física de la UCLM, Rafael Ubaldo Gosálvez Rey, ha asegurado este sábado que este parque nacional ha pasado de ser un espacio natural a ser un embalse conformado por cuatro presas.

Coincidiendo con la celebración de una marcha reivindicativa para pedir la ampliación del parque nacional y la conmemoración del 50 aniversario de la declaración del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, Gosálvez, que ha participado en la marcha, ha comentado que este aniversario debe servir para sensibilizar a la sociedad sobre la «agonía» que vive este espacio.

«En estos años, el parque ha pasado de ser un espacio natural donde se conectaban las aguas superficiales de los ríos Gigüela y Guadiana con las subterráneas del gran Acuífero 23, a un lugar completamente distintos, donde la desconexión de los recursos hídricos es alarmante», ha añadido.

Las Tablas de Daimiel, en emergencia climática

Grullas en el parque nacional de Las Tablas de Daimiel, en la provincia de Ciudad Real. Un total de 183.084 grullas comunes invernan en España repartidas en trece comunidades autónomas según el último censo migratorio elaborado por voluntarios y coordinado por la asociación Grus Extremadura en toda España. EFE/ Beldad

La situación, ha reconocido es patrono del parque, es que «hoy estamos ante un parque en emergencia climática y ambiental, que únicamente es el resultado de cuatro presas, en el que se introduce agua de maneras artificial a través de pozos de emergencia o a través de trasvases».

«El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel en realidad es el gran embalse de Puente Navarro, lo que supone que un espacio natural como éste ha pasado a tener los problemas de gestión que tienen los grandes embalses», ha asegurado.

Entre estos problemas, ha dicho, «nos encontramos con problemas por colmatación de sedimentos, problemas de introducción de especies alóctonas de peces o plantas como el carrizo y el taray, a los que se suma también problemas de eutrofización».

Para el representante de las ONGs regionales en el patronato de Las Tablas de Daimiel, «el parque es hoy en día el fondo de saco donde también se acumulan toda la contaminación de las aguas regadas en la cuenca alta del río Guadiana».

Piden un cambio en la gestión

Ante esta situación, ha comentado, lo que se reivindica «es una cambio en la gestión de este espacio a dos escalas, regional y local», ha dicho.

«A escala regional esta gestión tiene que pasar por la reducción drástica del regadío, incluso pensar en la opción cero, teniendo en cuenta el ámbito en el que nos encontramos de cambio climático, con un escenario nada a halagüeño y en el que las reducción de las precipitaciones y el aumento de las temperaturas va a ser la norma», ha comentado.

A escala local, ha señalado, se ha de producir «un cambio drástico en la gestión, que tiene que pasar por la eliminación de todas las presas con las que cuenta el parque, y un cambio en la gestión del mismo que pase de un enfoque ingenieril a un enfoque basado en el conocimiento científico y en la ecología de humedales.

Y ampliar las tablas del Guadiana y el Gigüela

La Asociación Ojos del Guadiana Vivos (AOGV) ha pedido, coincidiendo con la conmemoración del 50 aniversario de la declaración del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, ampliar el parque nacional a todas las tablas fluviales que se encuentran en los ríos Guadiana y Gigüela.

Así lo ha dicho a EFE el portavoz de esta asociación, Alberto Celis, que ha organizado una marcha reivindicativa desde los conocidos Ojos del Guadiana hasta el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel en la que ha participado un centenar de personas de otras organizaciones no gubernamentales ambientales que han apoyado esta petición.

En opinión de esta organización, la ampliación del parque nacional, como mínimo a todas las del Guadiana desde los Ojos hasta Alarcos y a la mayor parte de las del Gigüela, desde el parque actual hasta las Tablillas del Záncara, sería «regalarle una segunda oportunidad» a un parque nacional que lejos de constituir un modelo de ecosistema singular, en realidad constituye un conjunto «de pantanitos» que retienen agua, cuyo origen proviene, en el mejor de los casos, del propio acuífero ascendida por bombas o en el río Tajo.

Para esta asociación que defiende los humedales manchegos y de la que forman parte investigadores, científicos, técnicos y ecologista, es hora de «hacer las cosas que deberían haberse hecho hace medio siglo», cuando se declaro parque nacional Las Tablas de Daimiel.EFE