Cámaras para disuadir a los agresores de médicos y enfermeras

Valladolid (EFE).- La Consejería de Sanidad de Castilla y León trabaja en un estudio de «aquellos centros donde hay más riesgos y más agresiones» a sanitarios en la Comunidad y valora la instalación en ellos de un sistema de cámaras de circuito cerrado «para contribuir a la disuasión y reducir el número de agresiones».

Así lo ha detallado este viernes el viceconsejero de Asistencia Sanitaria, Planificación y Resultados en Salud de la Consejería, Jesús García Cruces-Méndez, antes de la reunión este viernes del pleno de la sección de agresiones al personas de centros sanitarios del Observatorio de Castilla y León.

Imagen de archivo del consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Alejandro Vázquez. EFE/Pablo Martín

Suben las agresiones un 30%

Las agresiones al personal sanitario de Castilla y León se han incrementado un 30 por ciento entre enero y septiembre de este año, con 614 afectados en 535 incidentes, de ellos 525 mujeres, el 85 por ciento del total, con 227 enfermeras y 127 médicas.

«Queremos ser más ambiciosos», ha defendido el viceconsejero, que ha recordado los apoyos jurídicos y psicológicos que ofrece la administración autonómica, así como herramientas como el botón de alarma, «instalado prácticamente en toda la atención primaria» de la Comunidad.

En concreto ese botón de alarma ha sido utilizado en 54 ocasiones desde su inicio en 2012, y se está trabajando en una actualización de la aplicación que permita su integración informática dentro del Escritorio del Profesional.

Entre enero y septiembre se han presentado 41 denuncias por agresiones, y desde 2005 hay registradas 259 sentencias condenatorias por agresiones.

Imagen de archivo de personal sanitario de Sacyl.EFE/Nacho Gallego

En relación con los expedientes sancionadores, este año se han abierto 17 expedientes y hay de momento dos resoluciones definitivas.

Las agresiones por provincias

El resumen del Observatorio en los nueve primeros meses de 2022 indica que el número de trabajadores agredidos en Sacyl asciende a 614 frente a los 444 casos del año 2021 y, por áreas de salud, estos ataques verbales, gestuales o físicos se reparten con 74 en Ávila, 100 en Burgos, 62 en León, 16 en El Bierzo, 25 en Palencia, 48 en Salamanca, 37 en Segovia, 22 en Soria 22, 134 en Valladolid Este, 54 en Valladolid Oeste y 42 en Zamora.

Un 57,3% de los profesionales de la salud han sufrido agresiones en el ámbito hospitalario con 352 incidentes; el 42,5% lo han hecho en atención primaria con 261, una sola agresión ha tenido lugar en una gerencia de salud de áreas y no ha habido ningún incidente en las emergencias sanitarias.

Por categorías profesionales, los 614 trabajadores agredidos se distribuyen de la siguiente manera: 177 médicos (162 año pasado), 251 enfermería (161), 94 TCAE (48), 37 celadores (30), 43 personal administrativo (37) y 12 otro personal (6).

Por sexos, 89 agresiones fueron contra hombres (el 14,5 %), mientras que 525 (el 85,5 %) fueron contra mujeres, con enfermeras (227) y médicas (127) en primer lugar.

En el caso de los hombres la cifra más alta de agresiones (50) fue en médicos, por 24 a enfermeros. Sobre el total de efectivos de Sacyl, el 1,86 % de los incidentes fueron sobre mujeres y el 1,16 % sobre hombres.

Analizados los datos según el mes del año, el informe revela que julio y agosto fueron el peor periodo, con 91 y 87 agresiones respectivamente, seguidos de junio, con 74.

Aunque han sido los meses de enero y febrero los que han registrado incrementos mayores (de 27 a 69 y de 33 a 68, respectivamente).

Las agresiones físicas suman 180 del total, frente a 503 que fueron verbales o gestuales. Por ámbitos, hay que destacar que 130 de esas 180 agresiones se han producido en servicios de Psiquiatría (68 de ellas en el Área Este de Valladolid, la mayoría de un mismo paciente), frente a las 54 del año pasado o las 39 de hace dos años. Otras 12 lo han sido en Urgencias, 13 en consulta, 18 en hospitalización y el resto se reparten entre el domicilio del paciente y la vía pública y otros lugares.

Las motivaciones

Como desencadenantes de las agresiones en primer lugar figura la disconformidad con la atención recibida, seguida por un trastorno del usuario o por no atender sus demandas. Otras causas que aparecen se refieren a disconformidad con el trato, tiempo de espera o conductas problemáticas y/o adicciones del paciente.

El viceconsejero ha señalado que el agresor en la mayor parte de los casos es el propio paciente y en menor medida, algún acompañante, y en la mayor parte de los casos estos incidentes se dan en centros de salud mental.

García Cruces-Méndez ha hecho un llamamiento «a la sensibilización frente a esta lacra que no tiene explicación», ha incidido en que la situación por la pandemia de la covid-19 puede explicar algunos de estos casos «por la frustración o el hartazgo», pero nunca justificarlos.

«Queremos ser más ambiciosos», ha defendido el viceconsejero, que ha recordado los apoyos jurídicos y psicológicos que ofrece la administración autonómica, así como herramientas como el botón de alarma, «instalado prácticamente en toda la atención primaria» de la Comunidad.

El viceconsejero también ha anunciado que la consejería trabaja en estudio «en aquellos centros donde hay más riesgos y más agresiones» y estudiar la instalación de un sistema de cámaras de circuito cerrado «para contribuir a la disuasión y reducir el número de agresiones». EFE