Casa de los Títeres, de Huesca a Zamora con juguetes que cobran vida

Zamora (EFE).- El museo La Casa de los Títeres ha trasladado buena parte de sus fondos más preciados desde el Pirineo aragonés en el que tiene su sede permanente hasta Zamora para mostrar en la ciudad del Duero 250 juguetes y objetos de los últimos cuatro siglos entre los que destacan las marionetas y los juguetes que cobran vida mediante su manejo.


La exposición ‘El juego y los títeres en España’ muestra hasta el próximo 11 de febrero de 2023 en la sala de exposiciones de la Biblioteca Pública de Zamora algunos de los objetos de juego más preciados de La Casa de los Títeres de Abizanda (Huesca) y se complementa este sábado con el espectáculo de Los Titiriteros de Binéfar ‘Antón Retaco’, que combina muñecos movidos por hilos con música en directo.

Muestra trasladada a la Biblioteca de Zamora, la Casa de los Títeres de Abizanda (Huesca) con 250 marionetas y otros juguetes que cobran vida. EFE/ Mariam Montesinos


El director artístico y cofundador de esa compañía con 44 años de trayectoria, Paco Paricio, que ejerce además de comisario de la exposición, ha admitido en una entrevista con Efe que la muestra es fruto del recorrido por rastros dominicales de toda España aprovechando las actuaciones de Los Titiriteros de Binéfar.


«Desde que empezamos hemos ido rastreando en busca de títeres y juguetes que tienen movimiento y parece que están vivos», ha explicado este maestro que cambió las aulas por los escenarios en miniatura para arrancar sonrisas y caras de admiración a niños y adultos.


De la colección de títeres, juguetes, libros, grabados, retablos y documentos alusivos al mundo de los fantoches que habitualmente se pueden visitar en Abizanda se han trasladado a Zamora los objetos más preciados y representativos para mostrarlos en una exposición temporal que no es la primera que realizan Los Titiriteros del Binéfar pero sí la más ambiciosa por su contenido, ha apuntado Paricio.

Exposición viva


Se trata además de una exposición viva, en la que no sólo se contemplan los juguetes, sino que además, una decena de ellos, que evocan la niñez de los abuelos, se pueden tocar y manipular para despertar el espíritu infantil y hacer volar la imaginación.
Entre los documentos más antiguos de la exposición figura un grabado de Antonio Carnicero del siglo XVIII que refleja una de las escenas del capítulo del Quijote en el que aparece Maese Pedro y sus títeres a los que el ingenioso hidalgo confundió con personas de verdad.


Junto a ese grabado puede verse uno de los objetos predilectos del comisario de la exposición, un retablo con títeres del año 1930 que se entregaba con puntos de la revista ‘Macaco’.


Esa publicación fue junto a ‘Pinocho’, de la que también se muestran ejemplares, una de las dos grandes revistas para niños de la época que incluían referencias al mundo de las marionetas.


Escudriñando en la exposición también puede verse un dibujo del año 1892 de la revista ‘La carcajada’, una publicación satírica que en esa viñeta recurrió al mundo de los títeres para retratar a los políticos de la época y quienes manejaban los hilos por detrás.


La muestra, que puede visitarse con entrada libre de lunes a sábado, guarda un rinconcito dedicado a los bululús para homenajear a los titiriteros solitarios que recorren poblaciones dando vida a muñecos de madera que despiertan la carcajada infantil. EFE