Churros para desayunar y piñones y un sí quiero para rematar en «Pingüinos»

Inés Morencia
Valladolid (EFE).- La segunda jornada de la concentración motera «Pingüinos» ha comenzado con churros, aunque los acampados en «Ciudad Pingüino» no han madrugado demasiado -tras una larga noche de fiesta-, y terminará con piñones -doce, concretamente, en la Nochevieja pingüinera- y el sí quiero que se darán, justo antes de que termine el viernes, Ana Isabel Cernuda y Rubén Caballero.


Los dos contrayentes, miembros de la organización de la cita motera, han cumplimentado los trámites correspondientes en el Ayuntamiento vallisoletano, donde el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, ha oficiado la ceremonia, que repetirá por la noche, en la carpa principal de «Pingüinos», ante miles de testigos.


Lo que iba a ser «algo íntimo» entre los dos protagonistas, las hijas de Ana -Natalia y Patricia, de 18 y 20 años- y los testigos, va a convertirse en un acto multitudinario, en el que ejercerán de padrinos Beatriz Mansilla, amiga de la novia, y el presidente de la reunión motera, José Manuel Navas, y que volverá a contar con la presencia del edil.


La pareja vestirá con la indumentaria propia de los aficionados a las motos, pero en la ceremonia institucional Ana ha ido de blanco, como dicta la tradición, con una cazadora blanca -regalo de sus compañeros de «La Alondra», donde trabaja- y un pantalón blanco y, por la noche, irá como suelen hacer en cada edición de «Pingüinos», Rubén con la cazadora del Motoclub Froilán, y Ana con la de la organización.

Un motero se calienta en una hoguera esta mañana en el campamento de la concentración motera invernal Pingüinos 2023 que se celebra estos días en Valladolid. EFE/Nacho Gallego


Sus tres años de relación culminan con este compromiso de vida, ante muchos más cómplices de los que ninguno esperaba, y con el musical «We love Queen» para amenizar la noche de bodas, que será aún más inolvidable, y que también tendrá sorpresas, como el vídeo con las fotos de los contrayentes que se proyectará en la pantalla de la carpa principal.


Por supuesto, no faltarán sus amigos más cercanos para compartir tan especial momento y, una vez la concentración eche el cierre, disfrutarán de unos días en soledad, sin el trajín inesperado en el que se han visto envueltos…que ya se sabe que tres son multitud, y en este caso, esa multitud se ha multiplicado por muchos miles.


Ha sido un segundo día en el que hasta Ted -el perro de Álvaro Sánchez y Cristina Nieto, que ha venido a Valladolid desde Albacete- ha caído rendido, una vez ha sido capaz de superar el miedo a los petardos y al potente ruido de las motos, en la que ha sido su primera experiencia como «motero».

Incremento de participantes


Porque, tal y como han reconocido algunos de los participantes de «Pingüinos», la noche del jueves ha sido mucho más festiva que en anteriores ediciones, y se ha notado el incremento de participantes, que están pudiendo vivir la experiencia con temperaturas mucho más agradables de lo que suele ser habitual en esta época.


Aún así, una de las imágenes más repetidas durante la mañana ha sido la de gente haciendo acopio de leña, para que no se apaguen las hogueras y puedan seguir al calor de las mismas, compartiendo momentos de risas y encuentros con otros compañeros de aventura. Que una cosa es que haga mejor que otros años, y otra que no haga frío.


De hecho, uno de los integrantes del grupo «Los Sin Luces» -como así se denominan entre ellos-, procedentes de Cádiz, ha ratificado que en la LX edición de «Pingüinos» ha hecho «mucho mejor» que en años anteriores, lo que le ha venido de perlas a Mari Carmen del Valle, de Puerto Real, que ha «anidado» en «Ciudad Pingüino» por primera vez y se ha mostrado «encantada con el ambiente y la organización».


Estaba tan ilusionada por poder disfrutar de esta experiencia que ha «uniformado» a su grupo de acompañantes, haciendo cascos, de manera artesanal, con la cara de un pingüino. Han tenido tanto éxito que Mamen se plantea hacer más, para venderlos a los que estén interesados el próximo año «y así amortizar el viaje».


El tumulto también se ha podido constatar en los puestos que ofrecen diferentes productos vinculados al mundo de la moto, dentro de la zona de acampada, que han aumentado sus ventas, sobre todo, de gorros con cara de pingüino, y en el que destaca especialmente la Librería Entrelíneas, que hace llegar libros, de manera gratuita, a todo el que los quiera.


Se trata de una iniciativa solidaria que comenzó hace 11 años en el Barrio de España de la capital vallisoletana, y que se ha trasladado a otros espacios, como en este caso «Pingüinos», para acercar la cultura a todo el mundo, tal y como ha indicado uno de los voluntarios, José Javier Sánchez. Solo en el primer día se han llevado más de 200 libros, por lo que prevé que superen los 700 al finalizar la concentración.


No hay lugar para el aburrimiento en la concentración motera invernal más numerosa de Europa, que sigue recibiendo visitantes, y que entre el viernes y el sábado espera concitar a más de 40.000 personas, atraídas por el buen nombre que ha ido adquiriendo «Pingüinos» a lo largo de sus más de 40 años de historia. EFE