Freno al derribo de las torres de la térmica de Compostilla para ser BIC

Valladolid (EFE).- La Junta de Castilla y León ha anunciado este jueves la suspensión cautelar del derribo de las torres de la antigua central térmica de Compostilla, ubicada en el municipio leonés de Cubillos del Sil, prevista para el próximo 1 de diciembre, al anunciar que pretende iniciar un expediente para declarar esa construcción como Bien de Interés Cultural (BIC).

Así lo ha anunciado, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, quien ha detallado que esta edificación será considerada como bien cultural en la categoría industrial.

Imagen de archivo de la central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil (León). EFE/ Ana F. Barredo.

En este sentido, el también consejero de Economía y Hacienda ha defendido la necesidad de «estudiar la posibilidad de que estos restos queden para el futuro», algo que no ocurrió recientemente con otras instalaciones como las del norte de Palencia, con la central de Velilla del Río Carrión, demolida el pasado 28 de octubre de 2021

Carriedo ha explicado que la suspensión cautelar ha sido dictada por la Delegación Territorial de la Junta en León y ha sido notificada tanto al Gobierno central como a la empresa propietaria de las instalaciones y encomendada para el derribo, Endesa.

Preguntado por si la empresa puede optar por no cumplir con esta suspensión, el portavoz de la Junta ha detallado que la propia incoación del expediente supone una protección como BIC equivalente a la que tendría en caso de aprobarse finalmente tal consideración, por lo que lo único que caben son los recursos administrativos y judiciales que puedan plantearse por instituciones, empresas o ciudadanos en general ante esta decisión de la Junta.

El portavoz ha recordado que la Junta estuvo «radicalmente en contra» del cese de actividad de la central térmica de Compostilla y de su posterior demolición, y ha defendido que esta suspensión no llega in extremis sino «en tiempo y forma», dado que su eliminación estaba prevista para dentro de una semana, el 1 de diciembre.

La térmica de Velilla, precedente

Ochenta y dos kilos de explosivos borraron, en apenas diez segundos, la torre de refrigeración de la central térmica de Velilla del Río Carrión (Palencia), una mole de 101 metros de altura que fue la imagen de este pueblo minero hasta octubre de 2021, cuando su demolición simbolizó definitivamente el final de la actividad minera en la zona.

Cientos de vecinos de la comarca asistieron a la demolición de la torre de refrigeración de la central térmica de Velilla, 56 años después de su puesta en funcionamiento, en 1984, y casi dos años después de que Iberdrola accionara el interruptor de off y apagara definitivamente la térmica, a las 00:00 horas del 30 de junio de 2020.

Imagen de archivo del derribo de la torre de refrigeración de la central térmica de Velilla del Río Carrión (Palencia), en octubre de 2021. EFE/ Almudena Álvarez

La central se construyó en 1964 para quemar el carbón de una cuenca que llegó a tener más de mil trabajadores y durante décadas ha sido el símbolo del desarrollo, la riqueza y el empleo en el norte de Palencia, hasta que los vientos que llegaban de Europa trajeron consigo el desmantelamiento de las cuencas mineras, el cierre de instalaciones, los despidos y las huelgas.

La de Velilla fue una de las últimas centrales térmicas en apagarse en una España que camina hacia una transición energética que luchar contra el cambio climático pero también ha dejado en el camino desempleo y despoblación.

La demolición de la torre de refrigeración de Velilla, que forma parte del proceso de desmantelamiento de la central iniciado por Iberdrola, ha dejado un vacío en el paisaje de esta comarca y en el alma de sus habitantes que se habían acostumbrado a seguir la luz y el humo de sus chimeneas para orientarse desde cualquier punto.EFE