El rostro que deja la crisis de la covid: mujer y joven



Valladolid (EFE).- Una mujer, joven, y ya en situación precaria es el rostro que deja la crisis de la covid en Castilla y León, según el informe de la red europea de lucha contra la pobreza y exclusión en la Comunidad, la EAPN CyL, presentado este lunes.


Su presidente, Óscar Castro, ha incidido en ese incremento en la brecha de género en cuanto a la pobreza y exclusión, la mas alta entre 2015 y 2022 en la Comunidad, ya que la de las mujeres está, con datos del 2021, en el 25 por ciento, y en los hombres en un 21,2 por ciento.


Y los menores de 18 años son los que tienen una mayor tasa AROPE por grupos etarios, con un 29,8 por ciento, por encima de la media regional que está en el 23,1 por ciento.


El principal factor de ese aumento en la brecha de género esta en el acceso al empleo, ha observado el coordinador de la EAPN en la Comunidad, Jonathan Sánchez, ya que las mujeres tienen una mayor temporalidad y trabajos a media jornada.

Además, el estudio recoge que el 48,1 por ciento de las mujeres que reciben una pensión tienen importes por debajo del umbral de la pobreza, frente al 21,1 por ciento de los hombres.


Diferencias similares se dan en las pensiones por debajo del umbral de la pobreza severa, que es del 21 por ciento en el caso de las mujeres y el 8,1 por ciento para los hombres. Se entiende situación de pobreza la de menos de 795 euros mensuales por unidad de consumo, y de pobreza severa de menos de 530; y como ejemplo de unidad de consumo, en una familia de cuatro personas, el primero sería una unidad, y los sucesivos, 0,5, y 0,3, 2,1 unidades en total, que suponen que una familia en pobreza severa sobrevive con menos de 278 por cada miembro al mes.

Una persona metiendo los productos de la compra en el carro.EFE

551.000 personas en riesgo pobreza o exclusión


La pandemia ha agudizado la situación de vulnerabilidad en Castilla y León donde el 23,1 por ciento de su población, unas 551.000 personas, están en riesgo de pobreza o exclusión social, casi un 4 por ciento y 77.000 personas más que hace un año, con un aumento de la desigualdad y dos brechas acentuadas, la de género y la de edad, con un 13,5% de menores de 18 años en pobreza severa.


El presidente de la EAPN en la Comunidad ha detallado que el XII informe de la entidad, que deja que aunque Castilla y León tiene la novena menor tasa de pobreza o exclusión social nacional, la conocida como tasa AROPE, con ese 23,1 por ciento, frente al 27,8 nacional, ha sido la segunda, después de Navarra, en la que más ha aumentado, debido a que partía de una mejor posición.


Los datos por autonomías dejan a Navarra con un 14,7 por ciento de población en riesgo de pobreza o exclusión social, seguida del 16 por ciento del País Vasco, con el 38,7 por ciento de Andalucía y Extremadura en el otro extremo, según datos del 2021.


Este informe, que recoge por primera vez el impacto de la crisis de la covid, indica que en Castilla y León hay 426.000 personas en situación de pobreza, el 17,9%, 2,8 puntos y 63.000 personas más que en el 2020; y 162.053 en pobreza severa, que en una familia con dos adultos y dos niños supone que sobreviven con 278 euros por persona y mes.


El 29,2 por ciento de las personas en riesgo de pobreza gasta en vivienda más de la mitad de su renta, y casi la mitad de las mujeres percibe pensiones por debajo del umbral de la pobreza.


Los más ricos y más pobres


Los más pobres lo son aún más tras la pandemia en Castilla y León, lo mismo que los más ricos, márgenes extremos que crecen dentro de la sociedad de esa Comunidad mientras que la clase media se reduce y pasa del 47,2 al 44,4 por ciento en sólo un año, entre 2020 y 2021.


El XII informe sobre el estado de la pobreza y exclusión social en Castilla y León desvela que el 10 por ciento de la población de esa Comunidad recibe 8,6 veces más de lo que ingresa el 10 por ciento más pobre, y el 20 por ciento más rico, cinco veces más que el mismo porcentaje más pobre.


El estudio muestra además una España dividida en dos mitades: las regiones del norte tienen tasas bajas en los indicadores de pobreza y exclusión, homologables con los países más desarrollados de la UE, mientras que las comunidades y ciudades del sur muestran tasas muy elevadas.


Si se compara en AROPE (riesgo de pobreza, personas con carencias material y social severa, y baja intensidad en el empleo), las tasas más bajas son de Navarra y País Vasco, con el 14,7 % y el 16 %, respectivamente. Por otra parte, las más altas se registran en Andalucía y Extremadura, ambas con el 38,7 %.EFE

Por María Rosado