Más generaciones al frente y mayor tamaño, retos de las empresas familiares


Valladolid (EFE).- Con casi un 90 por ciento de las empresas familiares de Castilla y León entre la primera y segunda generación, la sucesión se plantea como uno de sus retos para los próximos años junto al de crecer en dimensión para mejorar en competitividad, en un momento de enfriamiento de la economía del que no escapan que ralentizará las contrataciones y llevará a la destrucción de empleo.

Así se recoge en el primer estudio realizado en Castilla y León por la asociación Empresa Familiar de la comunidad, presentado este lunes, para conocer sus características y necesidades, que se trasladará a la Junta para reivindicar medidas que permitan mantener unas empresas que suponen el 90 por ciento de las que tiene la Comunidad, con el 66 por ciento de su PIB y el 73 por ciento de empleo del sector privado.

Inauguración del foro II FP Talks, un foro organizado por la Fundación Empresa Familiar de Castilla y León. EFE/ Nacho Gallego

El presidente de Empresa Familiar de la Comunidad, Pedro Palomo, ha incidido en la rueda de prensa en la que ha dado a conocer esos datos que la relación con la Consejería de Industria y Empleo, que lleva Vox, es «muy cordial», con incluso un encuentro institucional este lunes con su titular, Mariano Veganzones, aunque ha defendido modelo del Diálogo Social de Castilla y León, que lleva 30 años funcionando y que no conviene cambiar sobre todo «en tiempos convulsos».

Se trata de uno de los primeros estudios que sobre la sociología de la empresa familiar que se hace a nivel autonómico que se ha confeccionado con el patrocinio y colaboración de ARPA Abogados Consultores mediante medio millar de entrevistas telefónicas a otras tantas firmas familiares, de más de un trabajador, y no familiares de la Comunidad.

Pocos trabajadores

El director de Empresa Familiar, Eduardo Estévez, ha explicado que más del 50 por ciento de las empresas familiares tienen menos de 10 trabajadores y en el 83% la familia propietaria tienen una participación del cien por cien de la empresa, por lo que la dimensión y el relevo generacional son relevantes, cuando sólo dos de cada diez tienen previsto ese tránsito generacional a nivel formal, lo que indica que hay que ayudarlas a acometer en tiempo y forma ese paso para que no desaparezcan.

La mayor parte de las empresas familiares de la Comunidad tienen entre 11 y 25 años de antigüedad y en muy poco tiempo van a tener que dar el relevo a la segunda o tercera generación, un tránsito que es su primera preocupación, seguido de mantener el empleo, según recoge el estudio.

VIII Congreso Regional de Empresa Familiar. EFE/ Eduardo Canal

Su tamaño es otro de los retos, es menor que el de las empresas no familiares de la Comunidad, que tienen entre 10 y 50 trabajadores, con sólo un 0,67 por ciento de tamaño mediano, esto es más de 250 trabajadores, cuando en Alemania el dato está en el 4 por ciento, un elemento importante para ser competitivas y generar empleo, ha precisado Estévez.

La facturación, también más baja

La facturación también es algo más baja en la empresa familiar que en las otras compañías, según el estudio, que recoge que solo una de cada 10 empresas familiares de la Comunidad aprovecha las ventajas fiscales en materia de sucesiones que existen en España para este tipo de compañías, y el 82% afirma no haber recibido información ni formación específica en empresa familiar.

En esa línea, Palomo ha recordado que formación e información son dos de los ejes en los que trabajan para favorecer la continuidad; y deben ser también una prioridad en la actuación de las administraciones, a las que ha trasladado su ofrecimiento para seguir colaborando, como el Plan de Crecimiento innovador impulsado por la Junta con la colaboración de Empresa Familiar.

El estudio también analiza la percepción de la situación económica actual y precisa que el 44% las empresas pronostican un crecimiento frágil de la economía sin generación de empleo, frente al 24% que vislumbra un crecimiento moderado y el 26% que vaticina un decrecimiento con destrucción de empleo.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (c), posa para una foto de familia durante su asistencia al VIII Congreso Regional de Empresa Familiar este lunes en San Bernardo. EFE/ Eduardo Canal

Palomo ha sostenido que se espera una ralentización económica, con un enfriamiento que puede llevar, también a Europa, a algún trimestre en recesión, con aumento de los tipos de interés y endurecimiento de las condiciones de acceso al crédito, lo que se puede traducir en el primer trimestre del 2023 en una caída del empleo pero «no preocupante», en unas empresas que se han preparado muy bien tras la crisis del 2010.

Perspectivas para 2022

En cuanto a las perspectivas de facturación para 2022 son similares a las de 2021 para el 36% de las empresas, si bien entre las empresas familiares existe un mayor pesimismo, ya que solo el 28% de estas compañías considera que serán mejores o mucho mejores, frente al 36% de las no familiares.

En ambos tipos de empresas, el coste de las materias primas es el factor al que se atribuye mayor impacto en sus resultados (51%), seguido por los costes energéticos y la reducción de mercado.

Respecto a las medidas tomadas por la empresa para afrontar la situación económica actual, destaca la reestructuración de los costes no laborales, tanto en las familiares (23%) como en las no familiares (25%).

El segundo aspecto indicado en las empresas familiares es la reducción de inversiones planificadas (21%) y en las no familiares la paralización de nuevas contrataciones (19%).EFE