Las Cortes rechazan el Plan de Soberanía Energética que pedía Vox

Valladolid, 07 sep (EFE).- Las Cortes de Castilla y León han rechazado, con los votos del PP, PSOE, Grupo UPL-Soria Ya, UP y Por Ávila, la propuesta de Vox de exigir al Gobierno un Plan Nacional de Soberanía Energética, mientras que sí ha salido adelante, con los votos del PP y Vox, la petición de inmediata derogación de la prohibición vigente de la exploración del subsuelo en busca de hidrocarburos -fracking- y minerales radiactivos como el uranio.

En concreto, la iniciativa defendida ante el Pleno por la procuradora de Vox Susana Suárez y enmendada por el PP plantea derogar los artículos 9 y 10 de la Ley de Cambio Climático estatal, referidos a las mencionadas prohibiciones, mientras que los populares han dejado fuera de la redacción final la demanda de la derogación de «todas las leyes climáticas» que en opinión del partido de ultraderecha «arruinan» a los españoles, tal y como figuraba en el texto inicial.

Pese a que los portavoces de ambos partidos no han confrontado sobre el diferente sentido del voto en la que era la principal propuesta de Vox, sobre el plan de soberanía energética, la negativa del PP a apoyar la propuesta ha supuesto que esa medida en concreto haya sido rechazada por la Cámara, tras un debate en el que no ha aflorado la propuesta realizada ayer por Vox sobre la recuperación de la actividad de la central nuclear de Garoña, actualmente en fase de desmantelamiento.

Los puntos que sí han sido apoyados, aunque varios de ellos con la enmienda del PP, se refieren a la promoción de la extensión de la vida útil de las centrales nucleares con condiciones de seguridad y la paralización del desmantelamiento de las centrales térmicas donde técnicamente sea posible su enganche a la red eléctrica, mientras que sí han coincidido ambos partidos en pedir la derogación del decreto ley de ahorro energético.

La socialista Rosa Rubio ha criticado que Vox pretenda cambiar un modelo energético en el que Castilla y León figura como «gran potencia» y líder en energías renovables y ha retado al partido proponente a aclarar «dónde quieren poner una central nuclear, ¿en Soria o en la Sierra de la Culebra?», ha deslizado como crítica al futuro que pretende ofrecer a los ciudadanos afectados por la despoblación o por los incendios.

«El fanatismo conduce a la intolerancia», ha resumido la socialista, convencida de que el defendido por Vox es un «modelo rancio y obsoleto de país».

Por su parte, el representante del PP Emilio José Berzosa ha defendido que cuando gobierna el PSOE lleva a los españoles «a la ruina», en este caso en materia energética, contra lo que ha propuesto implementar un mix energético equilibrado.

En el caso del Grupo UPL-Soria Ya, el procurador José Ramón García ha lamentado que la denominada transición energética no haya sido transición para las comarcas mineras, que en su opinión sólo han obtenido «indiferencia» de los gobiernos, por lo que ha propuesto que haya una apuesta por la tecnología aplicada a la producción de energías renovables, con planteamientos basados en la ciencia y no en las ideologías.

Por su parte, el procurador del Grupo Mixto Francisco Igea (Cs) ha rechazado las «barbaridades» y el «fanatismo contra la realidad» manifestado por Vox en su iniciativa, mientras que el procurador Pablo Fernández (Unidas Podemos) ha planteado que estas propuestas son «el ejemplo paradigmático» de lo que es Vox porque «desdeña a los más débiles y vulnerables» al pedir derogar medidas que los protegen, por lo que ha calificado la propuesta como «basura tóxica».

En su respuesta a los grupos parlamentarios, la proponente ha pronosticado que en el próximo invierno habrá padres que verán «cómo sus hijos pasan frío en casa y no pueden hacer nada por calentarla» y se ha preguntado «con qué cara van a mirar» los socialistas a estas familias por aplicar los planteamientos de «los sumos sacerdotes de la religión climática».EFE

orv