Los ‘bomberos forestales’ completan su marcha de protesta: de la Culebra a las Cortes


Valladolid (EFE).- La Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León (ATIFCYL) ha llevado este sábado sus reivindicaciones a la sede de las Cortes tras recorrer unos 175 kilómetros a pie desde Villardeciervos (Zamora) y posteriormente ha marchado como colofón por varias calles de Valladolid para visibilizar sus demandas en la Plaza Mayor.


Arropados por familiares y más ciudadanos, este grupo de trabajadores ha mostrado su recelo hacia el acuerdo suscrito esta semana por la Junta de Castilla y León, los sindicatos UGT y CCOO y la patronal CEOE porque ese texto «se lava las manos» sobre la situación de 4.500 trabajadores del operativo.

Un grupo de trabajadores de incendios forestales de Castilla y León, este sábado en Valladolid.EFE/R. García.


En declaraciones a Efe, uno de los portavoces de esta asociación, Manuel -que prefiere no desvelar su apellido por temor a represalias- ha insistido en que la Junta de Castilla y León tiene capacidad para reconocer la categoría de ‘bombero forestal’ a este grupo de trabajadores, que acometen sus funciones con un salario medio de 1.000 euros y únicamente unos 3,5 meses de trabajo al año.


El representante de este grupo ha remarcado que esa categoría ya existe en el catálogo nacional de ocupaciones y la mayoría de las autonomías ya la tienen reconocida, lo que implica que muchos de los trabajadores que en este momento dejan de trabajar en Castilla y León por el fin de sus contratos ligados al operativo, emigran para buscar oportunidades en otros territorios donde hay más estabilidad.


«Nuestro hartazgo con este modelo de dispositivo nos empuja una vez más a reclamar condiciones dignas de trabajo, ya que las actuales ni siquiera nos permiten tener un sueldo todo el año», ha planteado la asociación en un comunicado en el que convocan a la sociedad a participar en la manifestación de esta tarde.

Operativo «lamentable»


«El cambio climático, la despoblación del medio rural, la falta de gestión de los montes y de actividad agraria y ganadera, así como un operativo de prevención y extinción de incendios lamentable y la pésima gestión por parte de la Junta de Castilla y León, son un problema de todos», han resumido.


La Atifcyl cree que el reconocimiento de la categoría de bombero forestal no tendría un «impacto muy grande» en términos económicos para las arcas públicas, pero sí repercutiría en la protección de salud laboral de los trabajadores.

En concreto, en cuestiones como el reconocimiento de un cáncer de pulmón como enfermedad profesional, ha añadido Manuel.

Un grupo de trabajadores de incendios forestales de Castilla y León, este sábado en Valladolid.EFE/R. García.ARCÍA.


Se quejan también de que las condiciones de la formación que ofrece actualmente la Junta de Castilla y León «es casi nula», con cursos que suman «14 horas de formación en 5 años», y que el nuevo acuerdo suscrito entre la Junta y los agentes económicos y sociales «no mejora».


Los trabajadores forestales no temen que el acuerdo firmado y que defenderá este martes en las Cortes el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco (PP), pueda mitigar el apoyo de la sociedad a que haya una mejora en las condiciones y del propio operativo.

En su opinión, lo vivido este verano «no es algo puntual» y «no es una serie de catastróficas desdichas» como en su opinión plantea el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones (PP), sin que «va a ser la norma».EFE
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