Mañueco anuncia más becas y tasas más bajas para «legislatura del talento»

Valladolid, 16 sep (EFE).- Más becas, nuevas reducciones de tasas académicas y un ambicioso programa para la consolidación del estamento investigador ha anunciado este viernes el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, para su puesta en marcha en la que ha denominado la «legislatura del talento».

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (c-i), junto al rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo (c-d), durante el acto de apertura del curso académico de las universidades de Castilla y León, este viernes en la Universidad vallisoletana. EFE/ Nacho Gallego

La mejora en las dotaciones y equipamientos de los campus, así como una mayor fluidez «en la conexión entre las universidad y la empresa», también ha comprometido el presidente durante un discurso que ha clausurado la solemne apertura del curso académico 2022/2023 en la Universidad de Valladolid.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (i), junto al rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo (d), durante el acto de apertura del curso académico de las universidades de Castilla y León, este viernes en la Universidad vallisoletana. EFE/ Nacho Gallego

La igualdad de oportunidades, la vertebración del territorio y la generación de empleo son los tres pilares que sustentan el programa que ha desgranado Fernández Mañueco delante de los cuatro rectores de las universidades públicas de Castilla y León: Antonio Largo (Valladolid), Enrique Rivero (Salamanca), Manuel Pérez (Burgos) y Juan Francisco García (León).

«Estamos obligados todos a retornar a la sociedad el valor de nuestro trabajo y las ventajas del conocimiento con respuestas a los retos que nos plantea un mundo digital y de constantes transformaciones», ha esgrimido durante una intervención que también han escuchado la consejera de Educación, Rocío Lucas; el presidente de la Diputación, Conrado Íscar; y el arzobispo, Luis Argüello.

La medida más novedosa ha sido el Programa Andrés Laguna para la retención y consolidación del personal investigador, dotado inicialmente con seis millones y que lleva el nombre de quien fue médico de Carlos V y Felipe II, nacido en Segovia, formado en la Universidad de Salamanca y que profesó en Países Bajos, Francia, Inglaterra e Italia antes de retornar y morir en España.

«Queremos reforzar el liderazgo de nuestras universidades con investigadores de alto impacto» capaces de convertir los centros e institutos en espacios de «elevada excelencia», ha argumentado después de anunciar el empeño del gobierno autonómico «en perseverar dentro de nuestra política de tasas».

Los precios de los grados bajarán una media del 25 por ciento durante la actual legislatura (2022-2026) mediante una reducción progresiva que entrará en vigor a partir del próximo curso 20223/2024, y que también afectará a las primeras matrículas de los máster habilitantes «que son la puerta de entrada de la investigación», ha matizado.

Las bajadas afectarán además a las tasas de los exámenes de acceso a la universidad (EBAU), hasta la media nacional, unas pruebas selectivas sobre las cuales ha confirmado que Castilla y León seguirá defendiendo una prueba única y simultánea en todo el territorio nacional para garantizar una igualdad de oportunidades que de momento, ha dicho, no es tal sino «discriminación».

Esta búsqueda de la igualdad, ha proseguido Fernández Mañueco, se extenderá a la mejora de la dotación y equipamiento de los campus con proyectos recientes como el edificio I+D+I en el de Soria y la Escuela de Enfermería en el de Segovia (Universidad de Valladolid) y la residencia de estudiantes de Ponferrada (Universidad de León).

En cuanto a las nuevas titulaciones, se ha referido a la de Videojuegos en el campus de Zamora y a los estudios policiales en el de Ávila, ambos pertenecientes a la Universidad de Salamanca.

Por último, ha aludido al objetivo de imprimir «una mayor fluidez» entre las universidades y las empresas para adaptar así el conocimiento a la realidad del sistema de producción, todo ello para generar, talento, desarrollo y convertir las universidades «en departamentos de I+D+I de nuestras empresas», ha comparado.

En nombre de todos los rectores ha intervenido el anfitrión, Antonio Largo (Universidad de Valladolid), quien ha reclamado a las administraciones públicas «políticas que posibiliten que todo ese caudal de conocimiento que se forma en nuestra universidades revierta en nuestra región».

De igual modo, ha consignado la necesidad de programas estables de financiación dentro del apartado de investigación, y ha destacado el «papel vertebrador» del territorio que protagonizan las universidades a través de sus campus, «en ciudades pequeñas e intermedias», con los que contribuyen al asentamiento y fijación de población.

Por último, Largo ha llamado la atención sobre el encarecimiento del precio de la energía y de la electricidad, cuyo impacto real desconoce «pero debemos estar preparados para reaccionar y tomar las medidas que sean necesarias», ha advertido.

La lección inaugural del curso ha corrido a cargo del doctor Anastasio Ovejero, catedrático de Psicología Social, con un alegato a la urgente toma de conciencia sobre los recursos limitados del planeta y la necesidad de adoptar medidas basadas en la «solidaridad y apoyo mutuo» por parte de los gobiernos y la sociedad, algo sobre lo que se ha mostrado pesimista.

El premio del Consejo Social de la Universidad de este año ha recaído y lo ha recogido la doctora María José Cocero, catedrática de Ingeniería Química y directora del Instituto de Bioeconomía de la institución académica a la que pertenece y donde ha desarrollado la trayectoria docente e investigadora por la ue ha sido distinguida. EFE