El tren de las nuevas tecnologías llega al patrimonio cultural


Valladolid (EFE).- La irrupción de las nuevas tecnologías en un mundo global hace tiempo que penetró en el arte y el patrimonio como herramienta para su conservación y restauración, pero durante los últimos años ha experimentado un valor añadido para su divulgación, generación de empleo y dinamización económica.

«Siempre pensamos en el patrimonio como algo que pertenece al pasado cuando en realidad atesora un gran valor social y económico», ha manifestado este lunes la viceconsejera de Cultura, Mar Sancho, durante la inauguración en Valladolid de una edición de la Bienal Ibérica del Patrimonio Cultural (AR&PA 2022).

Sancho, en declaraciones a los periodistas, se ha referido al binomio patrimonio/digitalización desde la «perspectiva del emprendimiento y la creación de empleo, a través de una gestión integral» del legado histórico y artístico, mueble e inmueble, tangible e inmaterial.


Patrimonio equivale a empleo


«Por cada millón invertido en patrimonio se generan 225 empleos», ha añadido la viceconsejera antes de multiplicar esos puestos de trabajo por los 30 millones que anualmente invierte, dentro de ese ámbito, la administración autonómica, es decir un total de 6.750 ocupaciones laborales.


Buena parte del patrimonio de Castilla y León está ligado a las diócesis eclesiásticas, de ahí la colaboración entre la Junta y la Iglesia Católica tanto en el apartado de la conservación como en el de su divulgación a través del turismo, caso de las exposiciones de Las Edades del Hombre.

La edad infantil, primera conciencia

El patrimonio, por tanto, entronca con la modernidad a través de las nuevas tecnologías también dentro del territorio escolar, didáctico o académico, con el alumnado infantil como principal destinatario de realidades aumentadas, itinerarios virtuales o video juegos, ha añadido Sancho.

Las nuevas tecnologías, ha resumido, constituyen «un buen aliado para el diagnóstico, conservación, proyección y accesibilidad» del patrimonio histórico y artístico.

La decimotercera edición de la Bienal Ibérica de Patrimonio Cultural ‘AR&PA’ abre sus puertas en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid entre el 10 y el 13 de noviembre.EFE/Nacho Gallego

El patrimonio redefinido

De todo ello se hablará, del 10 al 12 de noviembre en Valladolid, en la Bienal Ibérica del Patrimonio Cultural (AR&PA 2022), que entre otras citas celebrará un congreso internacional, albergará cinco ponencias técnicas y diversas actividades divulgativas para escolares, jóvenes y familias.

Una treintena de expertos tratará de redefinir el patrimonio histórico y artístico a la luz de un mundo digital y en crisis, su trascendencia, conservación y encaje en ambos conceptos.

El congreso internacional ha sido estructurado en torno a diálogos temáticos y analizará en cuatro sesiones cuestiones como el deterioro conceptual del patrimonio, su papel en tiempo de crisis, la destrucción/conservación del mismo, y el reto de las nuevas tecnologías.

La ponencia de apertura («El patrimonio en tiempos de conflicto») correrá a cargo del cónsul honorario de Polonia en Castilla y León, Enrique de Villamor, y el congreso contará con la participación, entre otros, del arqueólogo Fernando Vela (Universidad Politécnica de Madrid); y la arquitecta y filósofa Laura Gioeni; el escritor Gustavo Martín Garzo.

Otros interlocutores programados son la presidenta de la Fundación Miguel Delibes, Elisa Delibes de Castro; la arquitecta y fundadora del blog rearq.com, Libe Fernández; el arquitecto y escritor José María Pérez ‘Peridis’; la directora del Observatorio de Educación Patrimonial de España, Olaia Fontana; y el asesor del Comune di Roma para el Área Arqueológica, Walter Tocci.

AR&PA 2022 mostrará también, dentro de un plano práctico y pedagógico, los pormenores de diversas intervenciones patrimoniales como las realizadas en los trascoros de las catedrales de León y de Burgos; la actuación en el Museo Casa Cervantes de Valladolid; y las emprendidas en uno de los yacimientos de Atapuerca, en la catedral de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y en el manto de la Virgen del Henar. EFE