Fuera las malas hierbas del acueducto de Segovia


Segovia (EFE).- El Acueducto de Segovia, declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, se verá liberado de la vegetación que invade algunas zonas de su parte superior, entre los sillares, unos trabajos, que cuentan con un presupuesto de más de 48.000 euros y se prolongarán durante tres meses.


La alcaldesa de Segovia, Clara Martín, también encargada del área de Patrimonio, ha declarado a Efe que era un objetivo de este mandato llevar actuaciones de conservación preventiva, como la que ahora se va a realizar, considerada por la regidora municipal como «una de las más importantes, sumadas a la digitalización del monumento a través del escáner láser y a la fotogrametría».

Detalle de uno de los arcos del Acueducto de Segovia que se verá liberado de la vegetación. EFE/ Pablo Martín

Todo esto, según Martín, no interfería en posibles intervenciones, a diseñar en el marco del convenio que se ha establecido con el Ministerio de Cultura y la Junta de Castilla y León, por lo que el primero ya prevé en los presupuestops de 2023 una cantidad de 100.000 euros, como puede ser la restauración de los pilares que se corresponden con un tramo medieval, ubicado entre la Plaza de Día Sanz y el desarenador de la Plaza de San Gabriel.

Es un fenómeno recurrente

En un comunicado, el Ayuntamiento ha explicado que la aparición de vegetación superior en el Acueducto de Segovia es un fenómeno cíclico anual y recurrente; afecta a la totalidad del monumento, al estar expuesto a intemperie permanentemente por su configuración y naturaleza, y se trata de «una problemática bien estudiada en todos los monumentos y que puede afectar a los materiales pétreos por la acción mecánica o química asociada a la presencia de estos elementos vegetales».

El deterioro causado por las plantas vasculares, también conocidas como traqueofitas o cormofitas, diferented de líquenes y briófitos como los musgos, es consecuencia del crecimiento y penetración de las raíces, que se introducen en las fábricas constructivas a través de las juntas o en los morteros y zonas de menor resistencia física, aunque no sea tampoco el medio más adecuado para el desarrollo vegetal.

Filomena, también ha tenido algo que ver

El consistorio segoviano ha subrayado que, tras la borrasca profunda que se denominó Filomena, en enero de 2021, «se produjeron las condiciones climáticas óptimas que provocaron un incremento de la colonización de vegetación en el Acueducto, que deja en el monumento romano la presencia de plantas vasculares, raíces, restos vegetales y algunos elementos latentes insertos en la fábrica; todos ellos han de ser adecuadamente tratados para evitar su crecimiento y desarrollo o para que no sean sustrato para el desarrollo de nuevas plantas».

Si bien el daño que está causando la vegetación no es relevante, de acuerdo con las fuentes municipales, sí es un proceso lento sobre el que hay que tomar medidas enmarcadas en el mantenimiento del monumento para evitar la proliferación del fenómeno, teniendo en cuenta que las últimas limpiezas de vegetación se desarrollaron en los años 90 del siglo XX, en la restauración acometida por la Junta de Castilla y León.

Habrá que usar platafomar elevadoras para la limpieza

El proceso de limpieza integral de vegetación en el Acueducto que ahora se acometerá es complejo y costoso e implica la utilización de medios auxiliares como plataformas elevadoras que permitan el acceso a todos los frentes expuestos, incluidas las partes altas del monumento ya que se trata de minimizar la bioalteración en la piedra.

A la dificultad de accesibilidad se suma que la intervención debe ser realizada por especialista experto en restauración, para que los tratamientos que se realicen sean efectivos y no dañen en absoluto a la piedra.
Básicamente, se afronta la retirada de las plantas y elementos de las mismas que existan, el tratamiento de los restos vegetales, retirada de residuos en repisas y oquedades, comprobándose simultáneamente el estado de la piedra en las zonas intervenidas.

El contrato incluye la realización de un informe final relativo a los trabajos y tratamientos realizados en la ejecución de la intervención, así como de las necesidades de conservación que se detecten.EFE