UGT propone España como sede de una filial de Renault


Valladolid (EFE).- El sindicato UGT ha propuesto este miércoles que España acoja la sede social de Horse, una de las cinco filiales anunciadas ayer por Renault, como reconocimiento a la aportación de las factorías de Valladolid, Palencia y Sevilla, ya que esa división de la multinacional se centrará por el momento en la producción de vehículos de combustión e híbridos.

En un comunicado, el sindicato ha explicado que esta propuesta ha sido trasladada hoy al director industrial mundial de Renault Group y presidente-director general de Renault España, José Vicente de los Mozos, que se ha reunido con el Comité Intercentros para detallar la información sobre la nueva estructura familiar comunicada ayer por la empresa.

Vista de la factoría de motores de Renault en Valladolid.EFE/NACHO GALLEGO

El sindicato ha destacado que Renault ya ha confirmado que la sede social de Horse no estará en Francia, por lo que ha confiado en que prospere la candidatura de España para una firma que tendrá presencia y actividad mundial, con 17 fábricas para abastecer 130 mercados, según los datos aportados por la empresa ante el Comité de Empresa.

Además, la empresa tendrá cinco centros de I+D+i en Europa (España, Rumanía y Suecia), China y Sudamérica, con 3000 ingenieros, junto a 19.000 empleados en tres continentes, de los cuales 3.366 empleados son de España.


Imagen de archivo del responsable industrial de la alianza Nissan-Renault, José Vicente de los Mozos (i), nombrado Hijo Predilecto de Valladolid. EFE/NACHO GALLEGO

Carga de trabajo

UGT ha afirmado que estará «muy atento» a la información que vaya surgiendo de este proceso, a la vez que ha pedido «garantías de carga de trabajo que permita dar estabilidad a la plantilla en todas las entidades».

Renault, con fábricas en Valladolid y Palencia, formalizó ayer la creación de dos filiales cuyo capital estará abierto para socios o inversores exteriores, una para el desarrollo de los coches eléctricos, que es su gran apuesta de futuro, y otra que concentrará sobre todo el negocio tradicional de los vehículos de combustión.

Otras filiales

La primera, que se llama Ampere, y en la que el grupo automovilístico francés conservará una «fuerte mayoría» pero con la entrada de inversores estratégicos como Qyalcomm Technologies, debería salir a bolsa, pero como pronto en el segundo semestre de 2023, y siempre condicionado a «las condiciones de mercado».En un comunicado, Renault explicó que además de con Qualcomm, también tiene intención de realizar alianzas para desarrollar «tecnologías de ruptura» en los vehículos eléctricos con Google.

Ampere tendrá su base en Francia y dentro de su estructura, dedicada a fabricar y comercializar vehículos 100 % eléctricos de la marca Renault, contará con una plantilla de unos 10.000 empleados, de los cuales alrededor de 3.500 ingenieros, la mitad de los cuales especializados en los programas informáticos.

Gracias a su gama de seis modelos que tiene previsto comercializar de aquí a 2030 (los nuevos Renault 5 Electric y Renault 4 Electric, así como el Megane E-tech Electric y el Scénic Electric, además de dos cuya identidad todavía no se conoce) el objetivo es una producción de alrededor de un millón de vehículos en 2031.


Imagen de archivo del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (3i), junto al director general adjunto del Grupo Renault, José Vicente de los Mozos (3d). EFE/ Nacho Gallego

Además, las ambiciones de crecimiento que se ha fijado la dirección son de más del 30 % anual en el próximo decenio.

La segunda filial, en la que la participación se la repartirán al 50 % Renault y el fabricante chino Geely, será la que reunirá en especial los vehículos con motores térmicos e híbridos, con una facturación inicial de 15.000 millones de euros y un volumen de ventas de cinco millones anuales.

El grupo francés se esforzó en subrayar su confianza en estas tecnologías térmicas e híbridas, que a su juicio seguirán representando «hasta el 50 % de las ventas mundiales de vehículos particulares incluso en el horizonte de 2040».

De hecho, afirma que las ventas de coches de esa nueva entidad, que contará con 17 fábricas, cinco centros de I+D en España, Rumanía, Suecia, China y Sudamérica con 3.000 ingeniereos y 19.000 empleados en total, seguirán creciendo a un ritmo del 2 % de media en el periodo 2022-2030.

En su interior estará la marca de vehículos de bajo coste Dacia, que ya genera un margen operativo superior al 10 %, y que tiene el objetivo de subirlo hasta el 15 % en 2030.

Dentro de ese conglomerado estará la división de furgonetas con dos proyectos «disruptivos» que son el desarrollo de vehículos que funcionen con hidrógeno descarbonizado, a través de la empresa común constituida junto a la compañía Plug, y una familia de utilitarios eléctricos «revolucionaria» por sus programas informáticos, que se lanzará a partir de 2026.

Renault extraerá de su perímetro a partir del segundo semestre de 2023 este negocio, bautizado proyecto Horse, con el que confía obtener ganancias en productividad, reducir costos fijos y mejorar al mismo tiempo el balance del grupo.

Por otro lado, el fabricante francés tiene intención de impulsar su marca deportiva Alpine con una gama que será enteramente eléctrica a partir de 2026 y con ambiciones internacionales, ya que espera que la mitad de su crecimiento venga de nuevos mercados fuera de Europa, y eso incluye potencialmente Norteamérica y China.

Otros dos polos de su estrategia son el negocio de servicios de movilidad Mobilize y el de The Future Is NEUTRAL, que reúne actividades de reciclaje de coches y de sus componentes. EFE