Una marcha motera recuerda a los fallecidos en accidentes de tráfico


Valladolid (EFE).- Medio centenar de moteros ha cruzado el corazón de Valladolid este domingo para recordar a las víctimas mortales en accidentes de tráfico y para exigir el cumplimiento íntegro de las penas por este tipo de delitos.


En un acto que ha culminado en el Paseo de Recoletos de la capital vallisoletana, representantes de distintos colectivos y autoridades han rendido homenaje a los fallecidos y a sus familiares, han guardado un minuto de silencio y han hecho una ofrenda floral.

Cerca de mil fallecidos


La coordinadora nacional de la Asociación de prevención y de víctimas de accidentes (AESLEME), Mari Paz González, ha leído un manifiesto en el que ha recordado que hasta el 13 de noviembre de este año ha habido 988 fallecidos, tres de ellos en la provincia de Valladolid, lo que supone un incremento del 5% de las muertes en carretera respecto a 2019.


«Demasiado para un país como es España», ha aseverado, para señalar «la triple condena» que viven los supervivientes en este tipo de accidentes: la lesión, los dolores de por vida y saber que «la persona que ha causado esto se va prácticamente de rositas y no pasa nada, es una vergüenza».


Para hacer frente a esta situación, ha señalado dos palancas de cambio para la sociedad. La primera, «educar a los niños de hoy para no tener que sancionar a los adultos de mañana» y trasladarles que «coger el móvil al volante puede ser un arma de matar».

Minuto de silencio en Valladolid en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico, este domingo en Valladolid. EFE/R. García

Endurecer las penas


También plantean endurecer las penas para los conductores que matan a otra persona bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, que hoy se puede considerar un homicidio imprudente.


AESLEME pide que se califique como homicidio doloso y el cumplimiento íntegro de la penas, para que «la sociedad vea que llevar un coche bajo estas condiciones tiene consecuencias».


González, víctima de un accidente, ha subrayado desde su silla de ruedas que un siniestro vial «destroza a cualquier familia» y ha trasladado su deseo de conseguir accidentes y víctimas mortales cero.


Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial de Valladolid, Conrado Íscar, también ha leído un manifiesto, en que ha calificado la siniestralidad vial como «pandemia mundial» al alcanzar 1,3 millones muertos y 50 millones de personas heridas cada año en el mundo.


Íscar ha recordado que es la principal causa de muerte entre los 15 y 29 años y ha asegurado que estos datos resultan «inaceptables para una sociedad avanzada», para acto seguido agradecer el esfuerzo de las asociaciones de víctimas por trabajar para reducir la siniestralidad, evitar la reincidencia y mejorar su calidad de vida.


Más de cien participantes


En el acto, que ha congregado a más de un centenar de personas, entre ellos policías, guardias civiles y miembros de la DGT, también han tomado la palabra la subdelegada del Gobierno en Valladolid, Alicia Villar; la jefa provincial de Tráfico, Inmaculada Matías, y el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia.


Villar ha apuntado a que las víctimas de estos accidentes no solo son los fallecidos o supervivientes, sino también las personas que están al lado, como familiares y amigos, y ha pedido «prudencia al volante» para no poner en riesgo a conductores y acompañantes.

Una caravana de motos desfila por Valladolid en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico, este domingo en Valladolid. EFE/R. García

Objetivo cero víctimas


La jefa provincial de Tráfico ha valorado el papel de la sociedad civil en el acompañamiento de los afectados y ha subrayado que «hoy también es un día de compromiso para que las víctimas no caigan en el olvido y que se alcancen las cero víctimas.
Manuel Saravia ha trasladado la disposición del Ayuntamiento para mejorar todo lo que sea posible para alcanzar ese objetivo y ha enviado «un abrazo» a los familiares y afectados por estos siniestros.


La organización del evento ha corrido a cargo de las asociaciones de motoristas Plataforma Motera para la Seguridad Vial (PMSV) y la Asociación de Motoclubes de Valladolid (AMCBVA), la Asociación de prevención y de víctimas de accidentes (AESLEME) y la fundación AVATA de ayuda al accidentado, mientras que los alumnos del conservatorio profesional de Valladolid han puesto música al acto.


Tras el minuto de silencio y la «ráfaga» de las motos, Ana Maroto, prima de dos motoristas fallecidos cuando un conductor ebrio los atropelló en abril de 2011, ha reclamado «penas más duras» porque a al autor «solo le cayeron 2 años y medio de condena y a sus familiares les condenaron a la eternidad».EFE.