De un invierno caliente a las municipales en mayo, las claves de la Cataluña de 2023

Barcelona (EFE).- Cataluña arrancará el 2023 con el anuncio de huelgas en sectores sensibles como la sanidad y la educación, un calendario que tiene marcado en rojo las municipales de mayo y los inciertos resultados en Barcelona, termómetro en una política catalana que aún le cuesta dejar atrás el procés.
Estas son las claves de la Cataluña del 2023:

Huelga de la sanidad pública

Una huelga médica convocada para el 25 y 26 de enero inaugurará un 2023 que, en materia de sanidad, seguirá así marcado por el malestar y agotamiento del personal sanitario, si bien el compromiso del Govern es mejorar las condiciones laborales, lo que dependerá en gran parte de tener presupuestos y de la negociación de los convenios.
Con la covid bajo control pero aún con necesidad de vacunar periódicametne a los vulnerables y muy pendientes de si se detectan nuevas variantes en China, en 2023 se espera además que la Agencia Europea de Medicamentos dé luz verde definitivamente a la vacuna de la farmacéutica catalana Hipra.
En materia de salud pública, en el 2023 entrará en vigor el proyecto de ley, aún en fase de elaboración, para ampliar la prohibición de fumar en terrazas, marquesinas de transporte público, entornos escolares y quizás también en el interior de los coches.
Tras un 2022 en el que Barcelona ha recuperado el ritmo de congresos médicos, la capital catalana acogerá diversas cumbres de prestigio, entre ellos ESCAIDE, el congreso de la principal organización europea de epidemiología y enfermedades infecciosas.

La escuela se suma a las protestas sociales

El segundo trimestre arrancará el 9 de enero en los colegios con una convocatoria del huelga del sindicato mayoritario de profesores, Ustec-sts, para los días 25 y 26 de enero en escuelas e institutos. De momento, el resto de sindicatos no ha secundado el paro, aunque la CGT ha abierto una consulta entre sus afiliados.
El desarrollo de las negociaciones entre sindicatos y Educación para seguir revirtiendo los recortes y mejorar las retribuciones podrá posibilitar que se desconvoque el paro previsto para enero o que haya nuevas movilizaciones a lo largo del curso.
Las clases se estrenarán con 3.566 nuevos profesores, 1.431 para primaria y 2.135 para secundaria, con el fin de que los docentes den 18 semanales de clases en las escuelas y 23 en institutos, una menos que ahora.
Para ello, los centros educativos han tenido que reorganizar los horarios, sobre todo en los institutos, donde hay más especialidades, y que podrían encontrarse con que un mismo profesor imparta materias diversas.
Seguirá la reforma curricular, que se ha estrenado en este curso en los cursos impares de Primaria y la ESO y se extenderá a los pares a partir del curso 2023-24.

Aragonès y Colau se suman a minuto de silencio contra la violencia machista
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en la lectura del manifiesto por el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, en la plaza de Sant Jaume de Barcelona. EFE/Quique Garcia

Barcelona, muy competida en las municipales de mayo

La celebración de las elecciones municipales, el 28 de mayo de 2023, marcarán un antes y un después en todos los municipios.
En Barcelona, en los primeros cinco meses del año la vida política girará alrededor de estos comicios en los que se decidirá si la alcaldesa Ada Colau (comunes) seguirá llevando las riendas de la ciudad con un tercer mandato o bien es sustituida por alguno de los aspirantes, entre los que destacan el republicano Ernest Maragall, el socialista Jaume Collboni y el exacalde Xavier Trias (Junts). Este último ha aparcado la jubilación para tratar de ser alcalde de nuevo.
El nuevo mandato, con los cambios en el consistorio que conlleve, determinará la actualidad del Ayuntamiento de Barcelona el resto de 2023.
El día a día de la vida cotidiana de la capital catalana lo marcarán las obras, ya en marcha por doquier como sucede siempre cuando se acercan las municipales, si bien la pandemia ha retrasado algunas grandes obras.

Un año clave para orientar el nuevo ciclo electoral

El curso político catalán de 2023 arrancará en plena recta final de la negociación de los presupuestos catalanes: el Govern ya tiene atado el apoyo de los comunes y busca ahora el aval de JxCat -complicado, dado su nuevo rol de oposición- o del PSC -más probable, tras el visto bueno de ERC a las cuentas del Gobierno de Pedro Sánchez-.
Una vez se aprueben los presupuestos, en la agenda de los partidos figurarán en primer término las elecciones municipales del 28 de mayo, en las que las principales miradas estarán puestas en la reñida carrera por la alcaldía de Barcelona.
Mientras tanto, el Govern de Pere Aragonès espera sortear las turbulencias de un año electoral con unos presupuestos aprobados, aunque dispone de una fuerza exigua en el Parlament -33 diputados de ERC-, lo que le exige explorar acuerdos de geometría variable -sobre todo con los comunes, aunque también PSC-Units, JxCat y la CUP- para poder garantizarse cierta estabilidad.
Certificada la supresión del delito de sedición y la reforma de la malversación, Aragonès quiere plantear un referéndum pactado con el Estado a través de un «acuerdo de claridad», siguiendo el modelo canadiense, pero no lo tendrá fácil para revitalizar la mesa de diálogo con Sánchez, que se juega su reelección a finales de 2023.

Líderes de ERC condenados por 1-O piden apartar a Lesmes de revisión indultos
Oriol Junqueras (c), los exconsellers Dolors Bassa (d) y Raul Romeva (2i) y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell (3i) en una imagen de archivo. EFE/Alejandro Garcia

Revisiones de penas a los condenados por el 1-O

Las reformas del Código Penal, que suprimen el delito de sedición y rebajan el de malversación, marcarán el devenir de las causas judiciales derivadas del 1-O, tanto para los cargos procesados por la organización del referéndum como para los propios líderes del procés, huidos o indultados.
Los cambios penales obligarán al Supremo a revisar la sentencia del procés, lo que podría recortar las penas de inhabilitación al exvicepresidente Oriol Junqueras y otros exconsellers, mientras los altos cargos procesados por malversación en el 1-O -como el diputado de ERC Josep Maria Jové o el presidente del Puerto de Barcelona, Lluís Salvadó- afrontarán sus juicios con la perspectiva de sortear las penas de prisión.
Está por ver cómo la reforma penal puede condicionar el horizonte judicial del expresidente catalán Carles Puigdemont, sujeto además a las resoluciones que la justicia europea dictará en 2023 sobre el alcance de las euroórdenes y su inmunidad como eurodiputado, cuestiones de las que depende su posible extradición.
En paralelo, la presidenta suspendida del Parlament, Laura Borràs, se sentará en febrero en el banquillo acusada de adjudicar contratos a dedo a un amigo entre 2013 y 2017, cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), por lo que la Fiscalía le pide una condena de seis años de cárcel y 21 de inhabilitación.

Cataluña encara el 2023 con un crecimiento más débil

Desde el punto de vista económico, Cataluña encara 2023 con un crecimiento que se da por supuesto que será mucho más débil que el de 2022, con la incógnita de si la elevada inflación lastrará el consumo y acabará frenando la creación del empleo.
El gobierno catalán estima que el PIB catalán aumentará un 1,7 % en 2023 -cuatro décimas menos del pronóstico del Gobierno para el conjunto de España-, frente al 4,4 % pronosticado para 2022, y aspira a sacar adelante los presupuestos de la Generalitat para 2023, que por ahora tiene pactados solo con los comunes.
En materia industrial, 2023 se presenta como un año clave especialmente para el proyecto alternativo a Nissan, impulsado por el ‘hub’ de electromovilidad que lidera QEV Technology y Btech, que todavía no tiene luz verde para instalarse en los terrenos de la Zona Franca de Barcelona y ha tenido muchos problemas para buscar financiación.
Seat, que tiene en Martorell la principal fábrica de automóviles de España, continuará impulsando la transición eléctrica tras los problemas por la falta de semiconductores que han lastrado la producción en 2022 y que les ha llevado a aplicar un ERTE.
Por otra parte, 2023 debería ser un año de completa normalización para el turismo y para grandes eventos como el Mobile, tras un 2022 que aún sufrió los efectos de la pandemia.
Pese a pasar página de la covid, el sector empresarial catalán afronta con incertidumbre el año que viene, por las dudas sobre cómo afectará esta desaceleración económica a sus negocios y sobre si los costes, especialmente los energéticos, se mantendrán altos, especialmente en las pymes, que están sufriendo más este impacto.