El divorcio entre ERC y ANC agrava el desconcierto en el independentismo

Barcelona, 6 sep (EFE).- El divorcio entre ERC y la ANC, certificado con la negativa del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, a acudir como cada año a la manifestación del 11 de septiembre, está agravando el desconcierto en las filas independentistas, en plenos preparativos de la Diada.

Si en las Diadas posteriores a 2017 el independentismo evidenció sus divisiones internas cada vez con mayor intensidad, en esta edición ya se están traduciendo en un cruce de reproches público, que amenaza con una mayor desmovilización en una manifestación del 11 de septiembre que ha ido perdiendo fuelle en los últimos años.

La anunciada ausencia de Aragonès en la manifestación que convoca la ANC para la tarde del domingo -al considerar que está enfocada contra ERC y su Govern, y no contra el Estado- ha desatado múltiples rifirrafes entre los diferentes sectores independentistas.

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha reprochado, desde SER Catalunya, a la ANC que su manifestación sea «excluyente» y «en contra de la mayoría de independentistas y del partido mayoritario del independentismo», en referencia a Esquerra.

Le ha replicado desde Catalunya Ràdio la presidenta de la ANC, Dolors Feliu, que ha negado que la manifestación pretenda excluir a ERC, si bien ha advertido a los partidos independentistas de que, si no dan un giro y superan su «autonomismo», la entidad promoverá una «lista de país» alternativa en las próximas elecciones catalanas.

En una posición más ambigua se ha situado la expresidenta del Parlament y exlíder de la ANC, Carme Forcadell, que ha confirmado en RAC1 que será una de las escasas caras visibles de ERC que asistirá a la manifestación, de la que no se siente «excluida», si bien entiende que haya quien se sienta así.

Mientras tanto, el diputado de la CUP en el Parlament Xavier Pellicer ha querido marcar distancias con unos y otros y ha hecho un llamamiento a ERC y JxCat a aparcar las «batallas partidistas», porque lo único que consiguen con sus «polémicas superfluas» es «desmovilizar» al independentismo.

Por su parte, el expresident Artur Mas ha dicho que «no comparte» la explicación que ofrece ERC para rechazar la manifestación, por su enfoque crítico con el Govern, aunque tampoco entiende «por qué la ANC radicaliza tanto el mensaje en contra de los partidos», ya que «sin los partidos políticos no se llegará nunca a la independencia».

Donde sí habrá una presencia transversal de fuerzas soberanistas es en el acto político que organizará Òmnium Cultural con motivo de la Diada, en Arc de Triomf de Barcelona, al que acudirá Aragonès.

La portavoz del Govern, Patrícia Plaja, ha admitido «diferencias» entre ERC y JxCat, pero ha pedido «unidad desde la diversidad» y no cuestionar el compromiso independentista del president.

Plaja ha pedido un «esfuerzo» a Govern, partidos y entidades para «amplificar los puntos de entendimiento», más allá de las «diferencias».

CS BUSCA APOYOS PARA SU DECLARACIÓN SOBRE LOS HECHOS DE 2017

Por su parte, Ciudadanos promueve una declaración institucional en el Parlament que «condena» el pleno del 6 y 7 de septiembre de 2017 -en el que las fuerzas independentistas aprobaron las «leyes de desconexión» previas al referéndum unilateral del 1-O- y recoge el «compromiso» de que nada parecido se vuelva a repetir.

Así lo ha explicado el presidente de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, que ha comparecido en rueda de prensa en la cámara catalana junto a la líder del partido, Inés Arrimadas, que presidía el grupo parlamentario naranja cuando se celebró el polémico pleno del 6 y 7 de septiembre de 2017.

Esta misma tarde, Carrizosa se pondrá en contacto con los líderes parlamentarios de PSC, PPC y comunes -ha evitado mencionar a Vox, porque en 2017 no tenía representación en el Parlament, aunque ha asegurado que no pondrá objeciones a su eventual apoyo al texto- para invitarlos a suscribir esta propuesta de declaración.