ERC presentará enmiendas para reformar la malversación «quirúrgicamente»

Barcelona, 7 dic (EFE).- Esquerra presentará enmiendas al texto de reforma del Código Penal, para modificar también el delito de malversación de forma «quirúrgica» y con el objetivo de «avanzar en la desjudicialización» y «limitar las arbitrariedades» del Estado, según han confirmado fuentes de la formación republicana este miércoles.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no descartó ayer martes que se pueda reformar el delito de malversación, pero dejó claro que en cualquier caso no habrá ningún retroceso en la lucha contra la corrupción.

Según han explicado dichas fuentes de Esquerra, los republicanos presentarán enmiendas a la reforma de la malversación, en el marco de la reforma del Código Penal que se tramita en el Congreso y que supondrá la derogación del delito de sedición, un acuerdo que cerraron la Moncloa y la Generalitat.

El objetivo de ERC es «avanzar en la desjudicialización de la vida social y política», así como «limitar las potenciales arbitrariedades del Estado para perseguir y reprimir al movimiento independentista».

Por ello, la propuesta de enmienda en la que está trabajando Esquerra y que hará pública en próximos días -el plazo máximo acaba el viernes- busca «explorar quirúrgicamente los márgenes que haya para redefinir el delito de malversación, aclararlo y evitar interpretaciones sesgadas», agregan esas mismas fuentes.

El partido liderado por Oriol Junqueras quiere evitar que el delito de malversación se pueda volver a usar de «forma arbitraria para perseguir al movimiento independentista», pero recalcan al mismo tiempo que ninguna reforma puede ser utilizada para rebajar penas en casos de corrupción.

Para Esquerra, la resolución del conflicto solo podrá pasar por amnistía y autodeterminación; pero dichas fuentes agregan que «cualquier paso que acerque a la desjudicialización es buena noticia para cualquier movimiento de protesta o disidencia política y, por lo tanto, también para el independentismo».

En ese contexto, los republicanos consideran «vital» tanto la derogación del delito de sedición como la «reducción de penas» en el nuevo delito de desórdenes públicos agravados.