JxCat y ERC rebajan el tono y se dan más margen para negociar la paz

Barcelona, 22 sep (EFE).- Los dirigentes de JxCat y ERC han rebajado el tono de sus declaraciones cruzadas y se han dado más margen para poder alcanzar un acuerdo que les permita mantener la coalición de gobierno, sin la presión del debate de política general que celebrará el Parlament entre el 27 y el 30 de septiembre.

En las dos últimas semanas, las cúpulas de ambos partidos han ido manteniendo reuniones discretas en el Palau de Pedralbes con el fin de conciliar posiciones, ante las advertencias de JxCat, que ha puesto tres condiciones para firmar la paz con ERC.

Las tres condiciones -reactivación de un «Estado Mayor» del procés que trace una nueva hoja de ruta independentista, unidad de acción en Madrid y negociación de amnistía y autodeterminación en la mesa de diálogo con el Estado- están recogidas en el acuerdo de gobierno que sellaron ERC y JxCat el año pasado, pero no se han cumplido.

Desde principios de septiembre, JxCat viene advirtiendo a sus socios de que si no se cumplen estos tres puntos carecerá de sentido su continuidad en el Govern.

La continuidad de Junts en el Govern, en todo caso, la decidirá su militancia en una consulta, de acuerdo con los términos que fije el consell nacional del partido, que según fuentes de la formación podría reunirse en torno al 20 de octubre.

La urgencia de JxCat por aclarar su futuro -hay sectores de peso dentro del partido que defienden salir del Govern- llevó a sus dirigentes a emplazar a ERC a buscar un acuerdo antes del debate de política general, pero los republicanos no encajaron bien las presiones y, el pasado sábado, Oriol Junqueras llegó a acusar a Junts y PSC de «taparse» históricamente sus casos de corrupción.

Ante la constatación de que la tensión entre los dos socios del Govern no hacía más que aumentar, y tras los avisos a puerta cerrada de ERC de que no iban a «ceder a chantajes ni ultimátums», JxCat ha rebajado el tono de sus declaraciones en los últimos días.

La presidenta de JxCat, Laura Borràs, negó el pasado martes que el debate de política general de la semana que viene represente un «ultimátum» a ERC para que acepte las condiciones de Junts.

Fuentes de JxCat consultadas por Efe corroboran que el «ultimátum» para saber si la coalición puede salvarse no es el debate de política general, sino la consulta que este otoño celebrará Junts.

Lejos de alimentar la sensación de que JxCat podría pasar a la oposición, este jueves el vicepresidente del Govern, Jordi Puigneró, ha destacado que tanto él como su partido tienen «vocación de gobierno», por lo que trabajan para que sea posible el acuerdo.

Después de que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, anunciara ayer que en el debate de política general hará una «propuesta amplia por la autodeterminación», Puigneró ha señalado que JxCat está «esperando» conocer esa propuesta para ver si es posible sumarse a ella.

La secretaria general adjunta y portavoz de ERC, Marta Vilalta, ha celebrado este jueves desde el Parlament que JxCat «ya no hable de ultimátums».

Vilalta ha destacado que la ausencia de un ultimátum permite dedicar el debate de política general a «responder a las necesidades más básicas de la ciudadanía» y «priorizar», por ejemplo, la adopción de medidas para hacer frente a la inflación.

«Es lo mejor que podemos hacer desde el Govern: ser útiles, ayudar a la gente», ha remarcado Vilalta, que ha reclamado «respeto, responsabilidad y lealtad» a sus socios, para «acompañar al Govern, en lugar de atacarlo o desestabilizarlo».

Por otra parte, después de la imagen de división mostrada por el independentismo en la Diada del 11 de septiembre, por la ausencia de ERC en la manifestación de la ANC, para el quinto aniversario del referéndum unilateral del 1-O se prepara este año un acto unitario en el Arc de Triomf de Barcelona al que sí asistirá Esquerra.

La expresidenta del Parlament Carme Forcadell y el expresidente catalán Carles Puigdemont encabezarán los discursos del acto.