La hermana de una víctima de violencia machista declara que el acusado era muy dominante

Barcelona (EFE).- La hermana de la mujer presuntamente asesinada a manos de su marido en julio de 2018 en Granollers (Barcelona), que al parecer estaba embarazada y cuyo cuerpo J.R.P.A. arrojó a un colector cerca del río Congost, ha asegurado que el acusado «era muy dominante con ella».

La hermana, que ha testificado en la segunda sesión del juicio con jurado popular este martes en la Audiencia de Barcelona, ha explicado que, pese a que la víctima tenía mucho carácter, él ejercía mucho control sobre ella y, por ejemplo, no podía salir sola o le controlaba el teléfono.

Además, la testigo ha asegurado que no tenían una relación estable, puesto que las peleas eran frecuentes, que supo por una tía que él había llegado a agredirla y que, en una discusión que no ha sabido concretar en el tiempo, el acusado exhibió una pistola.

La testigo también ha declarado que la víctima era quien mantenía a la pareja, que el acusado la aisló de su propia familia y que la mujer asesinada llegó a denunciar a J.R.P.A., aunque este interpuso otra denuncia cruzada.

La hermana ha explicado que el acusado no se presentó ni en el tanatorio ni en el entierro de la que había sido su pareja, y ha asegurado que cuando encontraron el cuerpo ella tenía la certeza de que J.R.P.A. «le había hecho algo».

Por su parte, el acusado, que ha declarado durante casi dos horas, ha rechazado contestar las preguntas de la Fiscalía, de la acusación popular ejercida por la Generalitat de Cataluña y de la acusación particular, y solo ha respondido a su letrado y a las cuestiones planteadas por el jurado popular.

J.R.P.A. ha destacado que la víctima estaba rodeada por muchos conflictos, y que la relación entre ella y su familia era mala.

Además, ha explicado que la mujer recibía amenazas de su expareja -que era padre del hijo que esta ya tenía-, que estaba vinculada al mundo de la droga porque hacía de mula, pese a que no consumía, y que fue su ex quien la introdujo en este tipo de vida.

Sobre la noche en que desapareció, el acusado ha asegurado que salió de casa entre las 00:30 y las 00:50 horas tras una discusión, y que se movió en un radio de 300-350 metros de su casa hasta un parque cercano con una fuente para meditar.

Además, ha explicado que pese a que trató de hablar con ella, saltaba el contestador, salvo en una ocasión, y que cuando volvió al domicilio ella ya había desaparecido.

La Fiscalía pide 26 años para J.R.P.A. por asesinar a la mujer, que tenía 25 años cuando sucedieron los hechos y con la que el acusado llevaba casado desde 2017, de los cuales 24 por el delito de asesinato y otros 2 más por el de maltrato habitual.

El ministerio público también pide 5 años de libertad vigilada y la prohibición de comunicarse y acercarse al hijo menor de edad que esta ya tenía, la madre y hermanos de la víctima por un tiempo de 14 años superior a las penas impuestas, y a pagar un total de 523.850 euros en concepto de responsabilidad civil. EFE

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