Macaco cambia de registro en «Vuélame el corazón», un disco sobre el amor

Barcelona, 8 nov. (EFE).- La pandemia le ha servido a Macaco para descubrir su otra mitad, esa que estaba escondida tras lo que él llama su lado ‘monkey’ y que ha decidido cuidar en «Vuélame el corazón», un disco sobre las relaciones de amor en el que Dani Carbonell «juega a cantar de otra manera», con un tono más bajo y un ritmo más lento.

«Uno de los códigos que teníamos cuando grabamos este disco era no parecerme a mí», ha confesado en una entrevista con EFE el cantante catalán, que presentará en directo este nuevo álbum a partir del mes de enero en una gira de conciertos en salas de teatro.

«No parecerme a mí» significa «cantar muy cerquita del micro, bajar las pulsaciones por minuto y bajar también dos o tres tonos muchas de las melodías y armonías, para tener una voz más grave», ha explicado.

En los conciertos con aforo reducido de la pandemia, Macaco se dio cuenta de que le gustaba la magia que generaba la cercanía y decidió que, a partir de ahora, cuidaría sus dos mitades, «la más monkey, la de bailar y saltar sobre el escenario animando a la gente a que haga lo mismo», y este nuevo registro más tranquilo.

En consecuencia, su primer disco pospandemia no se parece a sí mismo, algo que también quiere decir que «aparta ciertas temáticas temporalmente» y deja para otro momento las canciones «más cañeras, las luminosas y las que hablan de temas como el medio ambiente», para centrarse en el amor.

«No es que hayan dejado de interesarme los temas sociales de los que suelo hablar -aclara-, eso forma parte de mí desde siempre y seguirá siendo así, simplemente en este disco no he incluido esas canciones».

Macaco se pasó la pandemia componiendo y creó más de 40 canciones entre las que hay de todo, pero en este trabajo sólo están las que hablan de relaciones de amor porque «hay mucho que decir sobre ese tema».

«En un mundo tan convulso como el nuestro es importante hurgar en cómo nos relacionamos», ha añadido el artista, que acaba de sacar del horno un elepé muy variado, en el que cada canción expresa un sentimiento diferente y viaja con un compañero distinto.

Catorce canciones y dieciséis colaboraciones conforman el disco, diecisiete si contamos a Ape Scimmione, el supuesto artista invitado de la canción «Lento y a mil», que en realidad es un alter ego del propio Macaco.

Los otros dieciséis son artistas del calibre de Estopa, Leiva, Fuel Fandango, Álvaro Soler, Pedro Capó, Ky-Mani Marley, Vicente García, Ana Mena, Bejo, Kevin Johansen, Ximena Sariñana, Valeria Castro, Rita Payés, Conociendo Rusia, Tanxugueiras y Travis Birds.

«El amor se entiende en plural -ha afirmado-, por lo tanto en este disco era todo o nada, o había más colaboradores que canciones o nada».

Para cada canción, Macaco ha buscado «el colaborador que encaja» y quién mejor que un hijo de Bob Marley para el tema reggae o que la mexicana Ximena Sariñana para «A un paso de baile de ti», uno de los temas preferidos del propio autor.

En la variedad está el gusto y si Macaco se atreve a contar en un mismo disco con la «voz vieja» de la jovencísima Rita Payés, la veteranía de Kevin Johansen, el desgarro de Travis Bird y el aire calorro de Estopa, también se atreve a alternar en un mismo álbum rumba, músicas de raíz, cumbia, folk, tango, guitarritas pequeñas, teclados moogs y sintetizadores retro.

Una fusión que no es ninguna novedad en este artista, sólo una confirmación de que aunque Macaco baje las revoluciones sigue siendo Macaco.