Portaceli estrena una «Terra Baixa» conectada con las luchas sociales

Barcelona (EFE).- La directora Carme Portaceli estrenará el próximo 18 de enero en el TNC una adaptación de la obra «Terra Baixa» de Àngel Guimerà conectada con las revueltas políticas y sociales del momento en el que se estrenó y alejada del costumbrismo y del drama rural.

«Hemos procedido a hacer lo que se llama un lavado de caspa y evitar la cosa más costumbrista y rural para hacer una obra del siglo XXI», ha dicho la directora en la presentación de la obra

UN CLÁSICO UNIVERSAL DEL REPERTORIO CATALÁN

En su opinión, «Terra Baixa» es «un clásico universal del repertorio catalán que es necesario revisitar desde la mirada de las personas de nuestra época, que es la única mirada que nosotros podemos ofrecer».

Para ello ha contado con la colaboración del dramaturgo Pablo Ley, que ha escrito una versión que «pone la obra en su contexto» y explica el momento político y social que vivía Cataluña cuando se estrenó la obra, a finales del siglo XIX, concretamente en 1896, el año que de los procesos de Montjuïc, en los que 400 anarquistas fueron detenidos y sometidos a torturas, acusados del atentado de la Procesión del Corpus.

Es una época muy tensa políticamente, que Ley refleja a partir de dos personajes que no aparecen en la obra original: una periodista, inspirada en la primera corresponsal española de guerra, Carmen de Burgos, y un policía con el nombre real de un torturador de la época al que llamaban El Vinagret.

«La periodista tiene la lucidez de darse cuenta de que lo que ha pasado en este pueblo perdido del Pirineo tiene un valor simbólico porque tiene mucho que ver con la rebelión de los trabajadores que se están enfrentando a los propietarios en la ciudad», ha aclarado la actriz Laura Conejero.

El montaje de Portaceli empieza por el final de la obra original, la escena en la que Manelic asesina al amo, tras darse cuenta de que ha sido engañado y humillado.

EMPEZAR POR EL FINAL

«El final de ‘Terra Baixa’ es muy conocido -ha señalado Portacelli- y no pasa nada por empezar por el final, lo importante es que la obra la contamos entera, de la cabeza a los pies».

La diferencia es que el hilo conductor son el policía y la periodista que han acudido al lugar de los hechos para saber que pasó y cuyos interrogatorios y entrevistas se alternan con las escenas de la obra original.

Borja Espinosa interpreta a Manelic y Anna Ycobalzeta da vida a Marta, su esposa, en una versión que pone énfasis en el personaje de esta mujer, víctima de los abusos del amo, igual que Manelic, pero doblemente sometida porque «tanto el hombre rico que la ha tomado de amante como el hombre pobre que la ha tomado como esposa la consideran de su propiedad», según Eduard Farelo, que da vida a Sebastià.

Completan el reparto los actores que encarnan al pueblo, entre ellos dos intérpretes racializados: Mohamed El Bouhali (Josep) y Kathy Sey (Nuri).

«Alguien quizás pensará, ¿cómo es posible que el papel de Nuri lo haga una negra? -ha reflexionado Kathy Sey-, pero creo que es importante llevar a los clásicos la variedad y la diversidad presente en nuestra sociedad».

Esta versión de «Terra Baixa» «muestra un mundo donde la gente está sola y está influida por la política. La política nos ahoga o nos da aire, aunque a veces ni si quiera nos damos cuenta», ha concluido Portaceli.

«Terra Baixa» se podrá ver en la Sala Gran del TNC hasta el 26 de febrero y después tendrá una gira internacional que pasará por Bruselas, Orleans y Oporto, además de una veintena de poblaciones de habla catalana, entre ellas Mallorca y Valencia.