Ribó y Colau: «Sin Cercanías ni Corredor, no hay transporte público posible»

València (EFE).- El alcalde de València, Joan Ribó, y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, han reclamado al Estado una «solución» para los problemas de los trenes de Cercanías y para finalizar el Corredor Mediterráneo que une ambas ciudades mediterráneas porque, han dicho, si no se arreglan «no hay transporte público posible».

Así lo han señalado Ribó y Colau durante su participación en un debate sobre los principales retos de futuro de estas dos ciudades organizado por elDiario.es en su décimo aniversario, en el que han coincidido en la necesidad de que las ciudades se hagan para las «personas», donde se democratice la movilidad y haya más zonas verdes.

TRANSPORTE SOSTENIBLE

Ambos han abogado por el transporte sostenible y por que la gente use más el transporte público, ande o vaya en bici pero para ello, ha dicho Ribó, hay que «pedirle al Estado que arregle las cercanías porque si no, no hay transporte público posible».

También Colau se ha mostrado partidaria de reducir de forma «tajante» el vehículo privado, ya que la mayoría de coches que circulan por Barcelona llegan de fuera, al tiempo que ha señalado que tampoco «no se han hecho los deberes con Cercanías»

Ha criticado que para hacer el trayecto de Barcelona a Valencia, que son 350 kilómetros, haya tardado tres horas y media, cuando se tarda menos de tres horas en hacer los 600 kilómetros que separa Barcelona de Madrid.

«Ese centralismo radial sin sentido tiene que acabar ya y el Corredor Mediterráneo tendría que estar acabado», ha dicho Colau, quien ha lamentado que «no resuelvan Cercanías o el Corredor, que son esenciales para reducir las emisiones, y vengan a proponer la ampliación del aeropuerto. Eso es del siglo pasado».

También ha criticado que la ampliación del aeropuerto que proponen destrozaría una zona natural de paso de aves en ruta migratoria. «Dicen que es una ampliación del aeropuerto verde y sin emisiones, que no me traten de tonta».

Ribó ha recordado que el Consell Metropolitá de l’Horta, que gestionaba el área metropolitana, fue disuelto por el PP, y sin ese proyecto de movilidad metropolitana, las personas que se desplazan a sus empresas fuera del término municipal lo hacen en su coche y ellos solos y, sobre la ampliación norte del puerto de València, ha insistido en la necesidad de un nuevo estudio de impacto ambiental

CIUDADES PARA LAS PERSONAS

Según Colau, las ciudades «pueden tener muchas cosas pero si no hay personas son escenarios distópicos», y considera que se tienen que diseñar para que las personas «vivan lo mejor posible en ellas y en las últimas décadas eso se ha perdido y la circulación de los coches ha ocupado la mayor parte del espacio».

«Lo que seguro que no es viable es que las ciudades sean de cemento, contaminantes, ruidosas, insanas, donde cada vez sea difícil imaginarse que los niños puedan crecer lo más sanos y felices posible, jugar en la calle y desarrollarse como personas libres en salud», ha afirmado Colau.

Considera una «injusticia espacial» que en Barcelona el 25 % de los desplazamientos se haga en coche pero ocupen el 65 % del espacio público, e insiste en que hay que hacer que las personas «sean las protagonistas del espacio público» y eso «pasa por recuperar mucho verde para que no sean irrespirables».

Por su parte, Ribó ha recordado que desde el comienzo de su mandato al frente del Ayuntamiento conseguir que hubiera una movilidad sostenible era un «tema fundamental» y ha destacado la importancia de poner la salud en el centro de «nuestras reflexiones y actuaciones».

«El tema del cambio climático se lo cree ya hasta el primo del señor Rajoy, se lo cree todo el mundo y es algo a lo que hay que dar respuesta» y, por ello, se han planteado que València sea una de las cien ciudades climáticamente neutras en 2030. «Somos más vulnerables de lo que creíamos y tenemos que trabajar por la mayor resistencia de las ciudades frente al cambio climático».

ENERGÍA RENOVABLES

Ambos alcaldes también han coincidido en la necesidad impulsar las energías renovables. Colau ha señalado que en Barcelona se han creado puntos de asesoramiento energético y desde su puesta en marcha en 2015 se ha atendido a unos 100.000 vecinos y se han evitado más de 60.000 cortes de suministro, asesorando y ayudando a negociar con las compaías.

Además, se ha fomentado las renovables con placas solares en edificios públicos y subvencionando a los particulares, y creado una comercializadora pública, «Barcelona energía», que compra energía cien por cien verde y la distribuye, y toda la iluminación pública es renovable. «Funciona mejor que el oligopolio existente ahora mismo».

A juicio de Ribó, hemos de pasar de un consumo de energía eléctrica basada en fuentes del petroleo a un consumo de energías renovables. «No nos dedicamos a bajar impuestos a los ricos, que quede claro, nos dedicamos a bajar el IBI a aquellas personas que introduzcan placas foltovoltaicas en sus edificios porque baja el recibo de la luz y contribuye a reducir el impacto de los gases de efecto invernadero».