Sánchez sugiere que ERC debería comprometerse con la reforma del delito de sedición

Pretoria (EFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sugiere que antes de presentar un proyecto de reforma del delito de sedición, debería contar con el compromiso de ERC de que lo apoyará, a la vez que esta formación tiene que asumir que se cometieron delitos durante el procès independentista.

Sánchez mantiene la disposición que ya expresó en su discurso de investidura a rebajar las penas por delito de sedición, pero insiste en que no presentará ninguna propuesta al Parlamento que pueda ser rechazada.

Así lo ha asegurado en una conversación informal con los periodistas en su gira por Kenia y Sudáfrica en la que, al analizar la situación que vive Cataluña, ha vuelto a hacer una cerrada defensa de la política de «reencuentro y desinflamación» que cree que está protagonizando su Ejecutivo.

Tal y como aseguró el pasado viernes, sólo presentará una propuesta de rebaja de penas para el delito de sedición si cuenta con los apoyos parlamentarios suficientes, algo que en la actualidad no tiene asegurado.

Necesita mayoría absoluta para ello, y descartado el respaldo de PP, deja entrever que tendría que contar con el compromiso de ERC de que la apoyaría antes de enviarla a las Cortes.

Ante la posibilidad de que Esquerra, que ha defendido la amnistía para los condenados por el procès, muestre su disposición a apoyar la reforma, Sánchez ha insistido en que una cosa es estar dispuesto y otra que realmente se respalde.

Lo que si cree «evidente» el presidente del Gobierno es que esta formación debería asumir que se cometieron delitos durante el procès, por lo que éstos no desaparecerían sino que se rebajarían las penas.

Sánchez cree que su Gobierno, con medidas como los indultos y tratar de sacar el conflicto de la vía judicial, ha contribuido a que la situación esté cambiando.

Pero no la da por solucionada porque, como ha repetido en numerosas ocasiones, cree que van a ser necesarios muchos años para ello.

El jefe del Ejecutivo sigue tendiendo la mano al Govern de Pere Aragonès tras la salida de Junts y ratifica su apuesta por la mesa de diálogo entre amos gobiernos.