Foto de archivo de una chimenea de varias "cocinas fantasma" en el madrileño barrio de Prosperidad. EFE/Víctor Lerena

La Justicia anula la licencia del Ayuntamiento a una cocina industrial en Paseo Imperial 8

Madrid (EFE).- La licencia que el Ayuntamiento de Madrid había concedido a una cocina industrial en el número 8 del Paseo Imperial, en Arganzuela, ha sido anulada por la Justicia por no haber tramitado la evaluación ambiental de una actividad que puede causar perjuicios al vecindario, informa la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).

En una nota de prensa remitida este jueves, la FRAVM explica que “en un fallo contundente” el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6 de Madrid, atendiendo a una denuncia de la comunidad de propietarios del Paseo Imperial 8 y de otras comunidades aledañas, “ha decidido declarar nula la licencia concedida por Consistorio a la cocina industrial sita en los bajos de su edificio”.

En la nota, la FRAVM y la Plataforma de Afectados por las Cocinas Fantasma de Madrid valoran “muy positivamente” el fallo judicial y advierten que “la regulación de estos negocios que recoge la Modificación de las Normas Urbanísticas no resolverá el problema”.

Segunda sentencia contra una licencia del Ayuntamiento de Madrid

Se trata, explican, de la segunda sentencia contra una licencia del Ayuntamiento de Madrid que permite la actividad de cocinas fantasma en zonas residenciales, para lo cual la magistrada titular argumenta que “el Ayuntamiento otorgó la licencia sin haber tramitado el procedimiento de evaluación ambiental y, por tanto, sin valorar adecuadamente los perjuicios que la instalación industrial puede causar al vecindario”.

La sentencia, según la FRAVM, cita seis tipos de perjuicios de la actividad “industrial” de la cocina: derivados de la limpieza y tratamientos de residuos, de la contaminación acústica, de la calidad del aire y la sostenibilidad, de la afección a la movilidad urbana, de la falta de zonas de aparcamiento o derivados de la intensidad de la actividad.

En esta ocasión la sentencia remite a una anterior, del 24 de mayo de 2022, del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3, que igualmente declara nula la licencia municipal concedida a la cocina industrial en el número 8 de la calle Alejandro Ferrant, junto al colegio público Miguel de Unamuno, cuya AMPA llevó al Consistorio a los tribunales por este asunto.

“Gracias a ese fallo y a la fuerte presión de la vecindad y de las familias de los 900 niños y niñas del centro educativo, los negocios de cocinas ubicados en Alejandro Ferrant acabaron echando el cierre, y ahora esperamos que sigan el mismo camino los que se encuentran en la calle Paseo Imperial”, dice la FRAVM en su nota.

La plataforma explica que la licencia recién anulada fue solicitada por la mercantil Kitchen Cluster Europe SL para la actividad de doce cocinas industriales, que son las que funcionan actualmente y generan pedidos para marcas como Vicio, de Aleix Puig, ganador del concurso televisivo MasterChef 7, con la circunstancia de que esta firma “llegó al Paseo Imperial tras ser expulsada de las instalaciones situadas en Alejandro Ferrant 8”.

Satisfacción entre los afectados

La Plataforma de Afectados por las Cocinas Fantasma de Madrid y la FRAVM expresan su satisfacción porque se trata de la segunda vez que los tribunales dan la razón a los vecinos “que vienen sufriendo las consecuencias de la pasividad del Ayuntamiento en la regulación de las cocinas industriales ubicadas en zonas residenciales”.

Ambas organizaciones advierten que la regulación aprobada por el Ayuntamiento de Madrid en la Modificación de las Normas Urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM), pendiente de ratificación por la Comunidad de Madrid, “no resuelve el problema, pues en primer lugar no afecta a las cocinas ya existentes” como la del Paseo Imperial.

“Este tipo de negocios está generando importantes problemas en lugares residenciales que tienen que ver con malos olores, ruidos, suciedad, inseguridad vial y afecciones a la movilidad, entre otros”, motivo por le cual -dice la FRAVM- los vecinos “llevan años reclamando, con todo tipo de acciones, el cierre de las cocinas industriales de las zonas de viviendas y su traslado al lugar de nunca deberían de haber salido, las zonas industriales”.