El grupo contra incendios de las FFAA vive su verano más intenso y virulento

Madrid, 18 ago (EFE).- El 43 Grupo de las Fuerzas Aéreas, que lleva 50 años extinguiendo incendios en España y cuyo lema es “¡Apaga …y vámonos!”, vive este verano su campaña “más intensa y virulenta” con casi el triple de salidas que en años anteriores.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, interviene este jueves en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz donde ha visitado al Grupo 43 de Fuerzas Aéreas. EFE/Chema Moya

“Los más viejos del lugar no recuerdan un año como este”, ha asegurado el coronel Miguel Fulgencio Oliver, responsable del grupo y quien este jueves ha recibido a la ministra de Defensa, Margarita Robles.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, interviene este jueves en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz donde ha visitado al Grupo 43 de Fuerzas Aéreas. EFE/Chema Moya

“Es un día y otro día saliendo sin parar a distintos puntos de España; es un momento de absoluta intensidad de las operaciones; este está siendo el año más intenso en los 50 años desde que se creó la unidad”, ha subrayado Oliver.

La ministra, que ha querido agradecer de primera mano al 43 grupo su labor, también ha apuntado que los incendios de este año tienen “una virulencia y unas características especiales, debido en buena medida a la sequía y las sucesivas olas de calor”.

“No se habían visto antes incendios de esta magnitud”, ha señalado.

De hecho, esta campaña de verano, que va desde el 15 de junio hasta el 31 de octubre, está triplicando las cifras de incendios, extensión y virulencia, y también las salidas del Grupo 43 de las Fuerzas Aéreas.

Así, según ha detallado, si en 2020 la unidad realizó 393 salidas y 1.244 horas de vuelo, en 2022 y solo hasta el 15 de agosto, ya ha salido en 588 ocasiones y volado 2.340 horas, para actuar en 132 incendios.

“Tenemos los mismo aviones y la misma plantilla, pero es con diferencia el año más virulento que se recuerda”, subraya el coronel de la unidad.

Para las campañas de verano, el Grupo 43 se divide en siete destacamentos localizados en Santiago, Salamanca, Badajoz, Zaragoza, Málaga, Pollensa, y siempre en Torrejón de Ardoz, en Madrid, donde la unidad tiene su base.

La unidad cuenta con diez aviones operativos, cada uno de los cuales precisa de un equipo de al menos cinco personas en vuelo, a las que se les suman los mecánicos, ingenieros, personal de apoyo en tierra.

A todos estos se les conoce como “los invisibles” porque actúan de noche, para preparar los aviones para las operaciones del día siguiente, ya que solo se vuela de sol a sol y nunca después del ocaso.

Se trata de tener plena visibilidad, puesto que una descarga de este avión sobre un casa “la echa abajo; no se quema, pero se destruye”, y hay que tener muy localizado al personal de tierra, debido a que una descarga a menos de 30 metros de altura sobre una persona “es muy grave, el agua puede matar”, precisa Oliver.

En total son unas 144 personas que trabajan al cien por cien, sin descanso ni permisos durante toda la campaña de verano.

Los equipos tienen una capacidad de reacción de una hora desde que reciben el aviso y si el incendio lo precisa, se desplazan aviones de otros destacamentos.

Así, en estos momentos, los aviones destacados en Badajoz, Zaragoza y Pollensa están trabajando en el incendio que asola la zona de Castellón.

En Canarias no hay un destacamento fijo, pero se desplaza desde Málaga cuando es necesario.

El Grupo 43 también participa en la extinción de incendios en otros países, como Portugal, donde ya ha actuado dos veces en esta campaña, o Grecia y Turquía, donde trabajaron el año pasado.

Actualmente, los aviones que utilizan, conocidos como “Focas” en el argot de radio, son Canadair CL-215T y CL-415, capaces de cargar 6.000 litros de agua en doce segundos y realizar pasadas de descarga sobre el fuego cada veinte minutos.

El ministerio está estudiando la posibilidad de incorporar otro tipo de aviones, como los helicópteros Chinook, que si bien tendrían menos capacidad de carga de agua, tiene más maniobrabilidad.

“Llegan a sitios donde nosotros no podemos, así que podrían ser útiles; cuantos más medios, mejor”, ha respondido sin dudar a preguntas de la ministra.

Oliver ha comentado que, en determinados países, se utilizan también aviones más grandes, como los Boeing 747, que pueden cargar hasta 20.000 litros de agua, pero tardan casi hora y media en volver a cargar.

Tras la visita a la unidad para conocer su labor, la ministra ha reiterado las “gracias infinitas por su esfuerzo y su trabajo, y sobre todo cuídense mucho en estos momentos tan duros”, les ha pedido.