Expectación, esperanza y temor entre los chilenos que votan en España

Madrid/Barcelona, 4 sep (EFE).- El resultado incierto del referéndum constitucional de este domingo levanta expectación entre los chilenos residentes en España, que han acudido a votar entre la esperanza de que propicie el diálogo y un cambio social y el temor de que retroceda el derecho de la propiedad privada.

Varias personas acuden a un centro de votación instalado este domingo en Barcelona para que los chilenos afincados en España voten si aprueban o rechazan la nueva Constitución. EFE/Toni Albir

Los chilenos deciden en esta votación si aprueban o rechazan la propuesta de nueva Constitución. De aprobarse, el texto sustituirá a la actual Carta Magna, heredada de la dictadura (1973-1990) y vista por una parte de la sociedad como el origen de las desigualdades del país por fomentar la privatización de servicios básicos, como educación, salud o pensiones.

Varias personas acuden a un centro de votación instalado este domingo en Madrid para que los chilenos afincados en España voten si aprueban o rechazan la nueva Constitución. EFE/Juan Carlos Hidalgo

En España están inscritas 11.673 personas para el referéndum, en las circunscripciones de Barcelona (5.995), Madrid (4.580) y Valencia (1.098), adonde deben desplazarse para votar según la región de residencia. En todo el país están empadronados algo más de 28.000 chilenos, según el Instituto Nacional de Estadística.

El sufragio es voluntario para los chilenos con domicilio electoral en el extranjero y deben estar registrados para poder votar, mientras que es obligatorio en el propio país.

En Barcelona, el cónsul general de Chile, Jaime Ferraz, ha explicado a Efe que hasta el momento se está registrando una «muy buena participación», por lo que ha estimado que esta puede alcanzar la mitad de los ciudadanos censados en la Junta Electoral de Barcelona, que engloba los puntos de votación habilitados en Barcelona y Valencia.

En Barcelona han podido votar los chilenos residentes en Cataluña, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón y Andorra, lo que arroja un padrón total de 5.993 personas, de los que se espera que voten la mitad.

En Madrid, Ingrid, de 72 años y que lleva siete en España, ha indicado a Efe que lo «justo y lo digno» es que la propuesta de Constitución sea aprobada, aunque no está segura completamente de que vaya a ocurrir.

Para esta chilena, su responsabilidad de ciudadana es votar, convencida absolutamente de que la Constitución va a cambiar de forma «fundamental» la vida de los chilenos al reconocer los derechos de las mujeres, medioambientales, a la vivienda, el agua y una salud y una educación «dignas».

Por su parte, es la primera vez que Roxana, de 52 años, ha votado en los 14 años que vive en España, y argumenta que es «vital» hacerlo porque hay «preocupación» por las consecuencias de la Constitución y conoce a gente de clase media y media baja «tremendamente asustada».

Considera que está en peligro la propiedad privada y explica que sus hermanos trabajan en empresas extranjeras y algunas se «están yendo» del país.

Felipe, un hispanochileno de 74 años (45 en España) ha augurado un resultado «bastante reñido», si bien espera que ganen los partidarios de la Constitución, pues se ha hecho en democracia.

Piensa que servirá para mejorar la vida de la población, reducir las grandes desigualdades sociales y garantizar los derechos a una educación y sanidad de calidad para los menos pudientes.

Desde Barcelona, otro de los votantes, Javiera Veray, ha asegurado que «la oportunidad de poder reformar Chile es histórica y muy importante», porque supone «deshacerse de la Constitución de Pinochet».

En la misma línea, Antonio Chuaqui ha resaltado la «tremenda oportunidad» que tienen los chilenos de «reivindicar derechos que han estado escondidos y de poder seguir avanzando hacia el futuro».