16 años de cárcel por violar a una mujer a la que engañó con un trabajo falso

Alicante, 15 sep (EFE).- La Audiencia Provincial de Alicante ha condenado a un hombre a 16 años y medio de prisión por delito continuado de agresión sexual, y delitos de determinación al ejercicio de la prostitución, en grado de tentativa, y robo con violencia cometidos contra una inmigrante a la que había engañado con la promesa de que iba a trabajar cuidando a un anciano.

La sala, de la Sección Tercera, ha impuesto además tres años de cárcel a otra procesada que intentó que la víctima se prostituyera y le robó sus pertenencias, han informado fuentes judiciales, que no han precisado las edades de los detenidos, ni de la víctima.

Asimismo, la sala también ha condenado a penas de entre seis y siete años de prisión a otros dos acusados por un delito contra la salud pública, al traficar con drogas en el piso donde ocurrieron los hechos y suministrar estupefacientes a una menor.

La sentencia recoge que los hechos sucedieron el 19 de noviembre de 2019, cuando el principal condenado contactó con una inmigrante que se hallaba en situación irregular en España y que había puesto un anuncio en una red social para cuidar a personas mayores.

El hombre le ofreció empleo como cuidadora de un anciano y concentró con ella un encuentro en Alicante con la finalidad de llevarla a la vivienda donde debía desempeñar el trabajo.

Sin embargo, una vez en el piso, el acusado le reveló que no existía ninguna persona para cuidar y que debía ejercer la prostitución si quería ganar dinero.

Ella se negó, pero el hombre le comunicó que esa noche tendría que pernoctar en la vivienda, la dejó encerrada en un cuarto y la obligó a mantener relaciones sexuales con él en diversas ocasiones.

Al día siguiente, la agredida cogió su maleta e intentó huir del piso, pero la otra mujer también condenada en este procedimiento se lo impidió.

Más tarde, el agresor sexual le dijo que podía irse, pero le advirtió de que tenía que dejar en la casa la maleta, el teléfono y todo el dinero que llevaba.

La agredida consiguió finalmente salir a la calle y pidió ayuda a unos transeúntes, que avisaron a su vez a la Policía, y a consecuencia de estos hechos, la perjudicada sufrió un cuadro de estrés postraumático agudo con síntomas ansiosos-depresivos.

En la operación policial desarrollada en la vivienda donde ocurrieron los hechos fueron detenidos además de los dos primeros condenados otros dos sospechosos que se encargaban de suministrar drogas a los demás inquilinos, entre ellos una menor, y a sus usuarios.